
La Asamblea Nacional de Nicaragua votó en primera instancia a favor de prohibir la participación de los partidos de oposición en las elecciones. Además de otorgar mayores facultades al Consejo Supremo Electoral para sancionar a los partidos y candidatos que «vulneren los principios constitucionales», la medida extiende los periodos presidenciales de seis a siete años, afianzando la permanencia de Daniel Ortega y su esposa Rosario Murillo.












