Meta propone que la verificación de edad deje de depender únicamente de cada red social. La empresa planteó que en México las tiendas de aplicaciones y los sistemas operativos identifiquen el rango de edad de las personas usuarias y que, cuando se trate de menores de edad, permitan a sus padres autorizar o rechazar determinadas descargas.
La propuesta fue presentada durante Screen Smart México, un encuentro organizado por la compañía para hablar sobre seguridad en jóvenes y adolescentes. Eliana Pérez, gerente de Políticas Públicas de Meta para México, Centroamérica y el Caribe, explicó que una tienda de aplicaciones podría enviar a los desarrolladores una “señal de edad” sin necesidad de que cada plataforma solicite confirmar su edad.
Esto, afirma, permitiría ofrecer una experiencia correspondiente a la edad desde que el usuario descarga una aplicación. Pérez considera que el modelo es “a prueba de futuro” porque también abarcaría aplicaciones que todavía no existen. “Si un adolescente quiere bajar una aplicación, a los padres se les notifica y puedes tú aprobar o rechazar desde un solo lugar”, explicó.
Actualmente, la supervisión funciona dentro de las propias plataformas. En Instagram y Facebook, el padre o la madre necesita una cuenta para vincularla con la del adolescente y activar el control parental. Desde ahí puede establecer límites de tiempo, restringir más el contenido y consultar información como a quién sigue su hijo o con quién se mensajea con mayor frecuencia, aunque no puede leer sus mensajes ni aprobar cada publicación.
“Los padres deben tener una cuenta para poder acceder a la supervisión parental. No hemos encontrado otra forma de hacer eso sin que tengan una cuenta”, reconoció María Cristina Capelo, líder de Seguridad de Meta para América Latina.
En ese sentido, lo que propone Meta es trasladar una parte de ese control a un paso anterior: la descarga. Capelo explicó que desde las tiendas de aplicaciones determinadas configuraciones podrían establecerse “una sola vez para todas las aplicaciones”, en lugar de depender únicamente de las herramientas que ofrece cada servicio.
Meta rechaza las prohibiciones generales
La propuesta forma parte de la postura de Meta frente a las iniciativas que buscan impedir o restringir el acceso de adolescentes a redes sociales. La empresa sostuvo que las prohibiciones generalizadas “redistribuyen el daño en lugar de reducirlo”. Una restricción dirigida únicamente a ciertas plataformas puede provocar que los jóvenes se desplacen hacia servicios menos regulados o busquen formas de evadir los controles.














