México podría reducir en casi 27% los recursos federales destinados a la adaptación y mitigación de los efectos del cambio climático, mientras los organismos internacionales advierten que la humanidad se encamina hacia una etapa de sobrecalentamiento que aumentará la intensidad y frecuencia de fenómenos climáticos extremos, con consecuencias riesgosas para la salud humana, la supervivencia de los ecosistemas y el acceso a insumos vitales.
Esta semana, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) entregó al Congreso de la Unión el Paquete Económico 2027, un documento que define, bajo las directrices del Gobierno federal, los ingresos, gastos y reglas económicas que regularán las finanzas del país durante el próximo año fiscal.
El anexo transversal 16 del documento estipula que la Federación destinará un estimado de 160,120 millones de pesos en iniciativas y acciones destinadas a mejorar la adaptación y mitigación, así como a cubrir daños y pérdidas relacionadas con la crisis climática. El presupuesto estipulado supone una reducción de cerca de 27% (en términos reales) respecto a los 219,372 millones de pesos destinados en 2026 a este rubro.
El presupuesto abarcará distintos programas enfocados en sectores como el transporte, agricultura, educación, salud, protección ambiental, agua, energía, bienestar, ciencia y el sector petrolero. Sin embargo, destaca la intención del Gobierno de fortalecer la infraestructura y el transporte ferroviarios.
Los programas ferroviarios, destinados a fortalecer las redes multimodales y favorecer sistemas de transporte más eficientes y sostenibles, gestionados por la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes, absorberían alrededor de 54,358 millones de pesos. Por su parte, la Secretaría de Defensa dispondría de aproximadamente 479.4 millones de pesos para acciones relacionadas con la infraestructura ferroviaria, incluido el Tren Maya.
El documento subraya que el presupuesto para este último proyecto, acusado por diversos grupos defensores de generar afectaciones al medio ambiente y medios de vida en el sureste de México, registra una reducción acumulada de 73.8% al pasar de 125,937.3 millones de pesos en 2024 a 32,976.5 millones en 2026, reducción atribuida al avance de la construcción y a menores necesidades de inversión.
La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) tendrá una partida de más de 40,000 millones de pesos para financiar, entre otras cosas, acciones relacionadas con el tratamiento del agua y la preservación de ecosistemas. Se espera que la dependencia destine, por ejemplo, 10,068 millones de pesos para gestión integral y sustentable del agua; 13,577 millones para infraestructura de agua potable, alcantarillado y saneamiento, y 9,184 millones para infraestructura hidroagrícola y tratamiento de aguas residuales.
Entre la investigación científica y Pemex
Por otro lado, el documento contempla la iniciativa Sembrando Vida, un programa social diseñado para fomentar la producción agrícola mediante la entrega de un apoyo económico de 6,500 pesos al mes a los productores independientes. Aunque este programa ha sido acusado de fomentar esquemas de deforestación, se le han asignado alrededor de 40,500 millones de pesos para el próximo año bajo el argumento de que representa un mecanismo para impulsar la transición gradual de combustibles fósiles hacia energías renovables.
Por su parte, Petróleos Mexicanos (Pemex) aparece en el anexo con una designación de 10,768 millones de pesos que se destinarán a los campos de “producción, distribución y comercialización de petróleo, gas, petrolíferos y petroquímicos” e “infraestructura económica de hidrocarburos”, con el fin de reducir la intensidad de sus emisiones de gases de efecto invernadero, así como para optimizar su infraestructura y desempeño ambiental.
Finalmente, el presupuesto contempla 167.3 millones de pesos para aumentar el conocimiento sobre cambio climático, protección ambiental y ecología, y 219.9 millones para investigación científica y tecnológica en la materia. A esto se suman 169.4 millones de pesos en becas de posgrado para estudiantes que realizan estudios sobre cambio climático, recursos para pueblos y comunidades indígenas destinados a acciones de adaptación y mitigación y al fortalecimiento de la gobernanza territorial.














