
La región aumentó un 132 % en diez años, alcanzando 168,600 millones de dólares
Las remesas enviadas por migrantes a países de ingreso bajo y mediano alcanzaron 728,600 millones de dólares el año pasado, un incremento de 94 % frente a 2016, según un informe divulgado este lunes 14 por el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA), recogido mpor la agencia IPS.
El volumen de estos recursos supera en más de cuatro veces la ayuda oficial al desarrollo proporcionada por los países industrializados y refleja el alcance de una diáspora mundial de 220 millones de migrantes, cuyos envíos benefician a unos 1,100 millones de familiares en sus países de origen.
Para Álvaro Lario, presidente del FIDA, las remesas permiten a las familias cubrir necesidades básicas y, al mismo tiempo, fortalecer su capacidad financiera y resistencia ante las crisis.
América Latina registra el mayor crecimiento
El incremento de las remesas durante la última década superó tanto el crecimiento de la población como el aumento de la emigración desde países de ingreso bajo y mediano.
América Latina y el Caribe fue la región con mayor crecimiento, con un aumento de 132 % en diez años, hasta alcanzar 168,600 millones de dólares. El informe atribuye parte de este comportamiento al incremento de la migración, que creció 41 % durante el mismo período, impulsada por el éxodo venezolano, la inestabilidad económica, la inseguridad y los fenómenos climáticos registrados en distintos países del hemisferio.
Asia y el Pacífico se mantuvo como el principal centro de la economía mundial de las remesas, con 384,900 millones de dólares, equivalentes al 53 % del total. En África, los ingresos aumentaron 86 %, hasta situarse en 124,200 millones de dólares.
El dinero también llega a zonas rurales
Cerca de uno de cada tres dólares enviados por los migrantes, unos 233,000 millones de dólares, llegó a zonas rurales, donde suelen existir mayores limitaciones en empleo formal, servicios financieros e infraestructura pública.
Las familias receptoras destinan aproximadamente 22,000 millones de dólares al año a sistemas agroalimentarios rurales, contribuyendo a la producción agrícola, los negocios y el empleo.
El informe señala además que en 23 países las remesas representan más del 10 % del PIB, mientras que en nueve superan el valor total de las exportaciones de bienes y servicios.
Más de la mitad de las remesas se inicia actualmente mediante canales digitales, lo que ha reducido los costos de transferencia. Sin embargo, el efectivo continúa predominando en numerosos corredores: solo 35 % de los servicios medidos en 2025 fueron completamente digitales tanto para el emisor como para el receptor.
El FIDA llamó a gobiernos e instituciones financieras a abaratar y transparentar las transferencias, mejorar los servicios rurales y ampliar el acceso al ahorro, seguros y créditos adecuados.












