
Riad se encuentra bajo alerta máxima por primera vez desde el inicio de la ofensiva hutí en el mar Rojo. Los ataques se produjeron un día después de manifestaciones en Yemen en apoyo a los rebeldes, quienes rechazan las acusaciones de haber atacado La Meca y aseguran que sus objetivos son instalaciones petroleras y bases militares saudíes.












