Aunque varios gobiernos del mundo han puesto el foco en niños y adolescentes cuando se habla de regular el uso de celulares en las escuelas o el consumo de redes sociales, los adultos mayores también representan un grupo demográfico que es particularmente susceptible al diseño adictivo de las plataformas digitales, los videos cortos y la inteligencia artificial.
En la historia del mercado de consumo, los adultos mayores se habían mantenido, en buena medida, al margen de la revolución digital por lo que siempre se asumió que el “abuelito” no tenía el interés o el conocimiento necesario para prender una computadora. Ese (muy injusto) estereotipo se ha desmoronado casi por completo, según indican varios sondeos y reportes que se han divulgado en meses recientes sobre la influencia de la cultura digital en los adultos mayores. Sin embargo, cuando se trata del diseño de políticas públicas o de la investigación científica en esta materia, este grupo todavía tiende a ser ignorado.
La realidad es que la población usuaria ahí está y va en aumento. Según un reporte de la AARP retomado por The New York Post, nueve de cada diez estadounidenses mayores de 50 años tiene al menos una cuenta en redes sociales: 72% tiene Facebook, 34% tiene Instagram y 18% está en TikTok, por más raro que esto suene. Y según estimaciones de Statista, personas mayores de 65 años pasan aproximadamente 102 minutos al día en redes sociales, siendo Facebook su plataforma favorita (34 minutos).
En el Reino Unido las cifras no son tan elevadas como en Estados Unidos, pero no dejan de ser sorprendentes. Estos son los porcentajes de personas de 55 años o más que afirman consumir los siguientes formatos con regularidad (encuesta de YouGov):
- Televisión (en vivo o on-demand): 81%
- Plataformas de streaming (como Netflix o Prime): 54%
- Medios impresos (como libros o revistas): 53%
- Redes sociales (Facebook, Instagram, TikTok, etc): 52%
- Videojuegos: 21%
- Podcasts: 21%
Los “viejos formatos”, como la televisión pública (BBC), el periódico o los libros aún gozan de las preferencias entre los adultos de más de 55 años, pero las nuevas opciones van ganando terreno. Casi la mitad de personas en este demográfico tiene una cuenta de Netflix, y uno de cada cuatro está pegado al Instagram. ¿Cuál es la razón principal? Si bien WhatsApp sigue presente en sus vidas, con el tiempo ha cobrado fuerza el diseño algorítmico de los reels.
“Es adictivo”, dijo una mujer británica de 62 años a BBC News. “Paso demasiado tiempo con el móvil. Lo tomo sin darme cuenta muchas veces… y antes de que me dé cuenta, pierdo la noción del tiempo navegando sin rumbo. Es una epidemia. Somos adictos al scroll«.
TikTok content
Ya nadie está a salvo del scroll
¿Quiénes son estos adultos mayores que se han vuelto adictos a los videos verticales y al doomscrolling? Si tú tenías 35 años a finales de la década de los 90, cuando el internet empezó a popularizarse, es muy probable que hoy, a tus 65 años, sigas usando algún dispositivo electrónico. Pero eso solo explicaría una fracción del consumo excesivo actual entre adultos mayores.
“En los inicios de las redes sociales, la creación de contenido y la interacción participativa eran mucho más importantes”, explicó David Harley, especialista en ciberpsicología de la Universidad de Brighton, a BBC News. “Con el tiempo, esto ha ido perdiendo protagonismo. Ahora predomina el consumo pasivo y el contenido algorítmico… que capta la atención”.














