
Malta permite vivir hasta cuatro años en la isla a quienes trabajan en remoto para empresas o clientes de otros países. El permiso se llama Nomad Residence Permit y es la visa para nómadas digitales en Malta, uno de los pocos países de Europa donde el inglés es idioma oficial.
El programa lo administra Residency Malta, la agencia del Gobierno encargada de los permisos de residencia. Pide ingresos altos, un seguro médico amplio y un contrato de vivienda. A cambio, da un permiso de un año que se puede renovar tres veces.
Malta es un archipiélago en el Mediterráneo, entre Sicilia y el norte de África. Forma parte de la Unión Europea, usa el euro y está en la zona Schengen.
Qué permite la visa para nómadas digitales en Malta
El permiso autoriza a una persona de fuera de la Unión Europea a vivir legalmente en Malta y seguir con su trabajo remoto. El empleo o los clientes deben estar fuera del país.
Hay tres perfiles que pueden aplicar:
- Empleados de una empresa registrada fuera de Malta.
- Socios o dueños de una empresa registrada fuera de Malta.
- Trabajadores independientes con clientes fuera de Malta.
El titular no puede trabajar para empresas maltesas ni atender clientes locales con este permiso.
Cuánto hay que ganar para vivir en Malta
El requisito de ingresos es de 42.000 euros brutos al año. Equivale a 3.500 euros al mes. La cifra se aplica a todas las solicitudes presentadas desde el 1 de abril de 2024.
Quienes aplicaron antes de esa fecha conservan el requisito anterior de 32.400 euros al año para sus renovaciones.
El dinero debe venir del trabajo remoto. El solicitante lo demuestra con extractos bancarios, contratos laborales o contratos de servicios con clientes.
Requisitos para el permiso de residencia
Estos son los requisitos principales:
– Patrocinado –
- Tener 18 años o más.
- Ser ciudadano de un país fuera de la Unión Europea, el Espacio Económico Europeo y Suiza.
- Trabajar en remoto para una empresa o clientes ubicados fuera de Malta.
- Demostrar ingresos brutos de al menos 42.000 euros al año.
- Tener un seguro médico con cobertura de al menos 100.000 euros.
- Presentar un contrato de alquiler o compra de vivienda de al menos 12 meses.
- Tener pasaporte vigente y certificado de antecedentes penales.
El seguro médico debe cubrir toda Europa
La póliza debe cubrir gastos médicos en la Unión Europea, incluida Malta, y en el Reino Unido. La cobertura mínima es de 100.000 euros.
El seguro debe estar pagado por adelantado para todo el año. Las autoridades no aceptan seguros de viaje. Tiene que ser un seguro de salud completo.
Vivienda por al menos un año
Para recibir la tarjeta de residencia, el titular debe presentar un contrato de alquiler o de compra de vivienda en Malta. El contrato debe durar al menos 12 meses.
Durante la primera etapa del trámite se acepta un alojamiento temporal de hasta un mes. Eso permite llegar al país, buscar vivienda y firmar el contrato después de la aprobación inicial.
Cuánto cuesta y cuánto tarda
La tarifa administrativa es de 300 euros por solicitante. No se devuelve si la solicitud es rechazada. Se paga por transferencia bancaria.
Residency Malta procesa la solicitud en unos 30 días hábiles desde que recibe el pago. A ese plazo hay que sumar el tiempo de la visa de entrada, si la nacionalidad del solicitante la necesita.
La solicitud se presenta en línea, en el portal oficial de Residency Malta.
Se renueva hasta tres veces
El permiso dura un año. Se puede renovar tres veces, para un máximo de cuatro años de estancia.
– Patrocinado –
Para renovar, el titular debe demostrar que vivió en Malta al menos cinco meses en total durante los 12 meses anteriores. La prueba se hace con extractos bancarios. También debe seguir cumpliendo el requisito de ingresos.
Se puede llevar a la familia
Sí. La visa para nómadas digitales en Malta permite incluir al cónyuge, a los hijos menores de edad y a los hijos adultos que dependen económicamente del titular.
Cada familiar necesita su propio seguro médico con la misma cobertura mínima. Los familiares tampoco pueden trabajar para empresas maltesas con este permiso.
Qué pasa con los impuestos
Las reglas fiscales del permiso están en una ley distinta. Residency Malta recomienda que cada solicitante consulte con un asesor tributario antes de mudarse.
Varias guías especializadas coinciden en un punto. Durante los primeros 12 meses, los ingresos del exterior no pagan impuestos en Malta. Después se aplica una tasa reducida de 10% sobre ese ingreso.
Documentos que piden para la solicitud
La solicitud en línea pide subir varios documentos. Estos son los principales:
- Copia completa del pasaporte vigente.
- Contrato laboral o contratos con clientes fuera de Malta.
- Extractos bancarios que muestren el ingreso.
- Póliza de seguro médico con la cobertura exigida.
- Certificado de antecedentes penales.
- Contrato de vivienda, o reserva temporal durante la primera etapa.
Los documentos que no están en inglés o maltés necesitan traducción. Residency Malta puede pedir papeles adicionales según cada caso.
Quién puede aplicar desde América Latina
Mexicanos, colombianos, argentinos, chilenos, peruanos y otros latinoamericanos pueden aplicar si cumplen los requisitos. Los españoles no necesitan el permiso, porque como ciudadanos de la Unión Europea pueden vivir y trabajar en Malta libremente.
Los latinoamericanos con pasaporte europeo tampoco necesitan la visa para nómadas digitales en Malta. Pueden instalarse con su pasaporte de la Unión Europea.
Malta atrae a muchos latinoamericanos por el idioma. El inglés es oficial junto al maltés, lo que facilita los trámites, la vida diaria y el aprendizaje del idioma para quien todavía no lo domina.
Por qué Malta atrae a trabajadores remotos
La isla ofrece clima mediterráneo todo el año, playas, ciudades históricas como La Valeta y Mdina, y buenas conexiones aéreas con el resto de Europa. También tiene una comunidad grande de trabajadores extranjeros en tecnología, juegos en línea y servicios financieros.
Para quien gana 3.500 euros al mes o más en remoto, la visa para nómadas digitales en Malta abre la puerta a cuatro años en Europa sin cambiar de empleo.













