Si te pasó como a mí y te enfermaste dos o tres veces de covid y/o te vacunaste contra el SARS-CoV-2 (tres dosis en mi caso), entonces buenas noticias: es probable que hayas desarrollado inmunidad frente a otros coronavirus que tengan el potencial de amenazar la salud humana o de provocar otra pandemia.
Esta fue la conclusión de un estudio realizado por investigadores de King’s College London (KCL) y The Pirbright Institute, ambos en Reino Unido. “Nuestros hallazgos sugieren que los coronavirus de murciélago que actualmente se consideran con mayor probabilidad de transmitirse a los humanos también son los que tienen mayor probabilidad de ser reconocidos por la inmunidad existente contra la COVID-19”, indicó Nazia Thakur, autora principal de la investigación, en un comunicado. “Si bien el riesgo de transmisión nunca puede eliminarse por completo, la exposición generalizada al SARS-CoV-2 puede haber elevado la barrera para que virus relacionados se establezcan en las poblaciones humanas”.
Esto no debería ser una gran revelación. Desde la pandemia, infectólogos, virólogos y demás especialistas han señalado que es muy probable que la inmunidad desarrollada frente al covid también te proteja de otros virus de la familia de los coronavirus. Pero para confirmar esta hipótesis, había que realizar más investigaciones y que estas pasaran por el riguroso proceso de revisión por pares antes de ser publicadas en revistas académicas. El estudio aquí citado fue publicado este mes en PLOS Biology.
Todo empieza con los murciélagos
Los murciélagos albergan una enorme diversidad de coronavirus, muchos de ellos todavía poco conocidos. Entre estos virus se encuentran los sarbecovirus, el subgénero al que pertenecen SARS-CoV-1 y SARS-CoV-2. Debido a que ambos virus están vinculados con coronavirus de murciélagos y a que estos animales pueden albergar una gran diversidad viral, comprender qué características favorecen el salto hacia otras especies es fundamental para fortalecer cualquier esfuerzo de vigilancia epidemiológica.
Este nuevo estudio se propuso observar qué tan amplia es la capacidad de un coronavirus para emplear distintas versiones de la proteína ACE2, el receptor que muchos sarbecovirus utilizan para entrar en las células. Los investigadores analizaron 15 virus representativos y probaron sus proteínas Spike frente a las ACE2 de 16 especies de murciélagos y de otras 18 especies de mamíferos.
La comparación permitió distinguir dos comportamientos. Los virus denominados generalistas pueden utilizar proteínas ACE2 de numerosas especies, mientras que los especialistas dependen de un conjunto más limitado de receptores. El comportamiento generalista fue particularmente frecuente entre los sarbecovirus del mismo grupo evolutivo donde se encuentra SARS-CoV-2.
Los experimentos mostraron además que los patrones observados con ACE2 de murciélagos se mantenían, en buena medida, cuando los investigadores ampliaban la prueba a otros mamíferos, incluidos animales domésticos, ganado, roedores y especies consideradas posibles huéspedes intermediarios. Esto sugiere que una capacidad amplia de utilizar ACE2 podría estar asociada con una mayor flexibilidad para interactuar con distintas especies, aunque el estudio no plantea que esa característica, por sí sola, determine que ocurra un salto zoonótico (es decir, que se pueda transmitir de animal a humano).
Reconocimiento inmunitario
El estudio también examinó un segundo aspecto, que probablemente sea el que más interese al lector. ¿Qué tan reconocibles son estos virus para el sistema inmunitario de personas que ya han estado expuestas a SARS-CoV-2? Para ello, los investigadores recurrieron a muestras de personas que habían tenido covid y analizaron su capacidad para neutralizar distintos sarbecovirus. Los resultados fueron especialmente prometedores para los virus generalistas, que mostraron una importante neutralización cruzada y, por tanto, una mayor similitud antigénica con SARS-CoV-2.
“Estos virus mostraron la mayor similitud antigénica con el SARS-CoV-2, lo que significa que fueron reconocidos y neutralizados con mayor facilidad por los anticuerpos generados tras la infección por COVID-19″, dijo Katie Doores, profesora de Inmunología Viral en KCL.















