Desde septiembre, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) enfrenta investigaciones por la muerte de recién nacidos que habían sido atendidos en dos de sus unidades de cuidados intensivos neonatales, una en Durango y otra en Guadalajara. En varios de los casos se detectó Klebsiella pneumoniae, una bacteria capaz de provocar infecciones graves, mientras que algunas familias en Guadalajara también reportaron la presencia del hongo Candida albicans.
En Durango, cinco recién nacidos murieron después de haber estado internados en la UCIN del Hospital General de Zona No. 1 y cuatro dieron positivo a Klebsiella pneumoniae. En Guadalajara, medios han documentado al menos once familias cuyos hijos murieron después de recibir atención en el Centro Médico Nacional de Occidente, mientras que el IMSS reconoce seis muertes en las que una infección aparece entre las causas. Hasta ahora, ninguna autoridad ha informado de un vínculo epidemiológico entre lo ocurrido en ambos hospitales.
Cinco muertes en Durango
Entre el 1 y el 19 de septiembre, once recién nacidos en condiciones graves fueron atendidos en la UCIN. Seis fueron dados de alta y cinco murieron en un periodo de apenas cinco días. Tres fallecieron el 15 de septiembre, otro el 18 y el último el 19. Cuando el IMSS confirmó públicamente las muertes, informó que ya realizaba una revisión clínica y epidemiológica dentro de la unidad.
El quinto bebé que murió dio negativo a Klebsiella pneumoniae, al igual que los seis recién nacidos que sobrevivieron. Aunque la bacteria sí fue detectada en los otros cuatro fallecidos, todavía se investiga si influyó en sus muertes y de qué manera.
Después de los fallecimientos, el IMSS cerró temporalmente la UCIN a nuevos ingresos y comenzó a realizar cultivos y otras medidas de vigilancia. La Comisión para la Protección contra Riesgos Sanitarios del Estado de Durango también tomó muestras en otras zonas del hospital, entre ellas los quirófanos, ya que dos de los recién nacidos habían sido sometidos a procedimientos quirúrgicos. Además, pidió las bitácoras de limpieza y mantenimiento para revisar las condiciones del área.
Cuando comenzaron los muestreos externos, la UCIN ya había pasado por una limpieza exhaustiva. Más adelante, el IMSS informó que los cultivos ambientales realizados en la unidad no habían detectado Klebsiella. Al mismo tiempo, las muestras obtenidas de los pacientes fueron enviadas a Ciudad de México para realizar una secuenciación genética que permita saber si las bacterias encontradas estaban relacionadas.
La investigación también llegó a la vía penal. Las familias acudieron a la Fiscalía General de la República (FGR) para pedir que se investigara la atención que recibieron sus hijos. Este 6 de octubre, el abogado que las representa informó que la FGR había hecho exhumaciones para practicar necropsias, aunque no especificó cuántos cuerpos fueron sometidos al procedimiento.
Más tarde, Roxana Blanca Rivera Leaños fue destituida como titular del IMSS en Durango y en su lugar asumió Saúl Nevárez Jiménez. En su comunicado oficial, el Instituto señala que entre las prioridades del nuevo titular destacan el atender a las familias de los recién nacidos afectados, aplicar las nuevas medidas en las UCIN y colaborar con las investigaciones abiertas.
¿Qué pueden provocar Klebsiella y Candida?
Klebsiella es un tipo de bacteria que suele encontrarse en las heces humanas sin provocar problemas, pero algunas especies pueden causar infecciones cuando llegan a otras partes del organismo. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC, por sus siglas en inglés) explican que puede provocar neumonía, meningitis e infecciones en la sangre, heridas o sitios quirúrgicos. El riesgo aumenta entre pacientes hospitalizados que necesitan ventiladores o catéteres intravenosos, así como entre quienes reciben tratamientos prolongados con ciertos antibióticos.
La bacteria se transmite principalmente mediante el contacto entre personas, aunque también puede hacerlo a través de equipos contaminados, como ventiladores y catéteres. Algunas variantes han desarrollado resistencia a distintos antibióticos, lo que puede dificultar su tratamiento. Los CDC señalan además que Klebsiella no se transmite por el aire.















