
Rusia lanzó uno de los mayores ataques de las últimas semanas contra territorio ucraniano. Cerca de 70 de misiles y un centenar de drones fueron enviados a varias ciudades del país, dejando al menos 28 personas muertas. El presidente Volodímir Zelesnki denunció los ataques como una estrategia rusa «de terror deliberado» y llamó a sus socios occidentales a enviar más ayuda.














