El Atlántico lleva meses sin huracanes. Isaías está a punto de romper la racha

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Afortunadamente, la temporada de huracanes del Atlántico de 2026 ha sido tranquila, pero eso va a cambiar esta semana. Se prevé que la tormenta tropical Isaias se convierta en el primer huracán de la temporada antes de tocar tierra en algún punto entre Misisipi y Florida este fin de semana.

El Niño ha frenado la actividad en la cuenca del Atlántico al alterar los vientos en las capas altas de la atmósfera, que pueden debilitar o desorganizar las tormentas. Esto ha reducido la actividad de los ciclones tropicales a niveles casi récord y ha evitado la formación de huracanes. Sin embargo, esa situación podría cambiar en cualquier momento.

Isaías podría alcanzar categoría 2

Isaías se está formando en el Golfo de México con vientos de 65 mph, según la última actualización del Centro Nacional de Huracanes de EE UU (NHC). Eso está solo un poco por debajo de la intensidad de un huracán. Se prevé que la tormenta pase sobre una zona de aguas anormalmente cálidas, lo que le proporcionará el combustible necesario para fortalecerse hasta convertirse en huracán. Podría alcanzar su máxima intensidad como categoría 2, con vientos de hasta 110 mph, mientras avanza lentamente hacia el noreste. Sin embargo, se espera que se debilite poco antes de tocar tierra en algún punto de la costa del Golfo debido a los fuertes vientos en las capas altas de la atmósfera.

El NHC ha emitido alertas de huracán para todo el litoral de Misisipi y Alabama, así como para partes del Panhandle de Florida. Las alertas de tormenta tropical se extienden también a Luisiana.

Los habitantes de esa región pueden esperar precipitaciones totales de hasta 7 pulgadas, aunque en algunos puntos del Panhandle podrían registrarse hasta 10 pulgadas y una marejada ciclónica de hasta 2.1 metros. Tampoco se pueden descartar los tornados.

Es una tormenta que debe tomarse con seriedad

Isaías también podría hacer historia, o al menos igualar un récord, como el primer huracán del Atlántico que se forma más tarde en una temporada. La marca actual se estableció en 1905, cuando el primer huracán de ese año se formó el 8 de octubre. Todavía se espera una actualización sobre Isaías, por lo que podría no alcanzar ese récord.

Récord o no, Isaías es una muestra de lo atípica que ha sido esta temporada de huracanes. Se esperaba que la actividad en el Atlántico estuviera por debajo del promedio, pero ha sido incluso menor de lo previsto debido a un fenómeno de El Niño al que se ha descrito como «súper», «Godzilla» y «gigante». Estos calificativos no son denominaciones oficiales, solo reflejan la intensidad que ha alcanzado este año.

El Niño se mide a partir de las temperaturas del océano en una zona del Pacífico tropical, y este año ha registrado valores altos durante el verano y el inicio del otoño.

Su intensidad ha influido considerablemente en la reorganización de la atmósfera en todo el mundo, incluido el Atlántico. El polvo del Sáhara también ha contribuido a calmar la situación, al hacer que el aire en una de las principales zonas donde se forman los huracanes sea demasiado seco.

Collage de modelos meteorológicos.

Su modelo WeatherNext, que será de código abierto, puede predecir con precisión la trayectoria y la intensidad de una tormenta utilizando datos meteorológicos de menor resolución. Los investigadores aún no comprenden del todo cómo lo consigue.

Mediciones para la temporada de huracanes

Para hacernos una idea de cómo ha afectado esto a la temporada de huracanes en el Atlántico, podemos fijarnos en algunas medias. Entre 1991 y 2020, la cuenca registró una media anual de 14 tormentas con nombre, siete huracanes y tres huracanes de gran intensidad, es decir, tormentas de categoría 3 o superior, según datos del NHC. Este año se han registrado ocho tormentas tropicales y un huracán en formación.

Otro indicador para medir la temporada es la energía ciclónica acumulada (ACE), que tiene en cuenta no solo el número y la intensidad de las tormentas, sino también el tiempo que permanecen activas. La ACE hasta la fecha para 2026 es de 10.8 unidades. ¿Cuál es la media para esta época del año? Casi 102, según los datos recopilados por la Universidad Estatal de Colorado. La mayor parte de esa energía suele acumularse desde mediados de agosto hasta finales de septiembre.

Nada de esto quiere decir que no pueda haber otra tormenta sorpresa en las próximas semanas. Pero, dado que El Niño sigue intensificándose y que el pico de la temporada ya ha quedado muy atrás, las probabilidades de que esta temporada experimente un repentino repunte de actividad son, en el mejor de los casos, mínimas.

Artículo originalmente publicado en WIRED.com. Adaptado por Alondra Flores.

El Atlántico lleva meses sin huracanes. Isaías está a punto de romper la racha