Brasil atraviesa una disputa por la neutralidad y la responsabilidad de las plataformas digitales y sus usuarios en plena campaña presidencial. Los equipos de Luiz Inácio Lula da Silva y Flávio Bolsonaro han acusado a diversas redes sociales, aplicaciones de mensajería y herramientas de inteligencia artificial (IA) de favorecer a su respectivo rival mediante sesgos, supuestas restricciones de uso y facilidades para difundir información falsa. Mientras las empresas tecnológicas rechazan estos señalamientos, las autoridades electorales del país mantienen abiertas varias investigaciones al respecto.
Tras los resultados de la primera vuelta electoral, Lula y Bolsonaro se convirtieron en los dos contendientes que pasaron a la segunda ronda de votaciones, programada para el próximo 25 de octubre. Desde entonces, la cerrada contienda por la presidencia se ha trasladado al ámbito digital.
El 8 de octubre, el Tribunal Superior Electoral de Brasil (TSE) ordenó retirar tres publicaciones difundidas por Bolsonaro en X (antes Twitter). La decisión respondió a una denuncia presentada por la Federación Brasil de la Esperanza, encabezada por el Partido de los Trabajadores (PT), que argumentaba que los contenidos constituían propaganda electoral negativa anticipada contra Lula. Entre los materiales señalados, algunos generados con IA, había publicaciones que relacionaban al actual mandatario brasileño con organizaciones criminales.
Esa misma semana, el equipo de Lula acusó a Meta ante el TSE de limitar la visibilidad del candidato al impedir la promoción de varias publicaciones en Instagram entre el 9 y el 10 de octubre. A juicio de sus representantes, esta situación podía favorecer a Bolsonaro. Las autoridades electorales dieron a la compañía un plazo de 48 horas para explicar lo sucedido.
La empresa, propietaria de Facebook, Instagram y WhatsApp, reconoció que se habían registrado problemas técnicos relacionados con anuncios y publicaciones de la campaña de Lula. Sin embargo, negó que sus sistemas operaran con un sesgo ideológico o buscaran beneficiar a Flávio Bolsonaro.
También aclaró que las fallas no afectaron exclusivamente a Brasil ni únicamente a las cuentas del presidente. Asimismo, aseguró que cumple las normas electorales y está comprometida con garantizar un trato igualitario a los participantes.
Pese a estas explicaciones, los denunciantes consideraron que Meta no había ofrecido suficiente transparencia sobre los incidentes y presentaron una nueva queja ante el TSE y la Agencia Nacional de Protección de Datos (ANPD).
La controversia escaló cuando medios locales informaron que la herramienta de generación de imágenes de Meta AI, integrada en WhatsApp, rechazó crear materiales con frases como “Vote Lula 13” y “Vote Lula”, pero sí produjo imágenes con mensajes como “Vote Flávio 22” y “Vote Flávio”. Al ser cuestionada por las negativas, la herramienta respondió que no podía generar esos contenidos, sin explicar el motivo concreto.












