Últimos encuentros con la multitud antes del día tan esperado en Brasil. El sábado 24 de octubre, los candidatos presidenciales Luiz Inácio Lula Da Silva y Flávio Bolsonaro cerraron su campaña en un último intento para motivar a sus seguidores, en lo que las encuestas perfilan como una reñida segunda vuelta de las elecciones presidenciales.
Ambos eventos cerraron el sábado una larga campaña, marcada por una fuerte polarización y ataques verbales frecuentes entre el presidente de izquierda y su rival de extrema derecha.
Las elecciones determinarán si Brasil sigue siendo uno de los pocos países de América Latina gobernados por la izquierda, o si se suma a la ola conservadora que ha prevalecido en numerosos países de la región en los últimos años.
En primera vuelta, el 4 de octubre, Flávio Bolsonaro, el hijo del expresidente de extrema derecha Jair Bolsonaro (2019-2022), dio la sorpresa al obtener el 47% de los votos, frente al 45% de Lula, quien busca un cuarto mandato no consecutivo a la cabeza del país más poblado de Suramérica (alrededor de 213 millones de habitantes).
Las encuestas y observadores de estas elecciones prevén una reñida segunda vuelta el domingo 25 de octubre.
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Llegó la hora del “cambio”, insiste Flávio Bolsonaro
Para cerrar su campaña, Flávio Bolsonaro desfiló en las calles del barrio privilegiado de Barra de Tijuca, en Río de Janeiro, terminando el paseo en la urbanización donde vivía su padre Jair, hoy en prisión domiciliaria, tras haber sido condenado por intento de golpe de Estado después de perder las elecciones en 2022 frente a Lula.
Mientras sus seguidores, vestidos de verde y amarillo, sostenían pancartas que decían «Fuera Lula”, el senador del Partido Liberal (PL) bailó y rezó con la multitud.
“Estoy realmente convencido de que mañana, a esta misma hora, Brasil ya tendrá un nuevo presidente”, repitió el candidato ultraderechista.
De 45 años, Flávio Bolsonaro prometió retomar la línea conservadora de su padre al igual que su política de mano dura contra el crimen organizado, insistiendo en la idea de que ha llegado la hora del cambio frente a Lula, de 80 años.
“Infelizmente el actual Gobierno promete mucho y no cumple nada. Brasil ya no está dividido entre izquierda y derecha; todos están del mismo lado, que es el lado del cambio”, sostuvo.
Horas antes, Flávio Bolsonaro encabezó una marcha con motociclistas en Belo Horizonte, capital de Minas Gerais, un estado considerado disputado y probablemente clave en los comicios del domingo.
“Brasil se cansó de esperar porque lo que se vendió como esperanza, ¿se convirtió en qué? Se convirtió en miedo, desilusión, en récord de mujeres asesinadas, en récord de obras inacabadas”, declaró allí ante sus seguidores.
“Mentiroso”, “miliciano”: Lula ofensivo al cerrar su campaña
Tras encontrarse con una marea humana roja en la famosa playa de Copacabana en Río de Janeiro, Lula se desplazó a la otra metrópoli brasileña, São Paulo, para cerrar su campaña.
En esta última cita electoral, el icónico líder del izquierdista Partido de los Trabajadores (PT) no perdió la oportunidad de atacar a su rival de extrema derecha, tachándolo de “mentiroso”, “miliciano” y “no calificado” para el cargo.
“Una persona así no tiene condiciones políticas, morales y éticas de llegar a la Presidencia de la República”, aseveró Lula en declaraciones a la prensa antes del acto final de su campaña, en la grande Avenida Paulista de São Paulo.
“Jamás imaginé disputar unas elecciones con un mentiroso, un miliciano y un no calificado como este joven”, agregó, rematando su campaña a la ofensiva, luego de terminar la primera vuelta con dos puntos de desventaja con respecto a su rival.
También hizo alusión a los supuestos nexos de su contendor con grupos paramilitares de Río de Janeiro. También mencionó el caso en el que Flávio Bolsonaro defiende ante la justicia a un policía militar acusado de matar a una niña de cinco años en una presunta acción contra narcotraficantes en el estado de Río.
“La sociedad brasileña no quiere retroceder. No va a aceptar a una persona que no tiene sensibilidad con la muerte de una niña de cinco años de edad”, expresó Lula
“No tiene ningún compromiso con ninguna verdad. No sabe la diferencia entre la mentira y la verdad. Miente con la mayor desfachatez, no tiene ninguna responsabilidad, ni sentimientos”, añadió el presidente candidato, insistiendo en ataques personales contra su adversario político.
Una campaña presidencial agresiva hasta el final
Estos ataques ad hominem por parte de Lula constituyen el último símbolo de una campaña que fue, a menudo, agresiva entre ambos candidatos.
Durante el último debate transmitido en la televisión el viernes 23 de octubre por la noche, el tono se había mantenido igual. Lula criticó la falta de experiencia de su rival, mientras que Flávio Bolsonaro lo presentó como un candidato del pasado.
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Por ejemplo, Flávio Bolsonaro acusó a Lula de haber entregado beneficios sociales “con una mano y sacarlos con los nueve dedos”, en alusión a una amputación que el mandatario sufrió trabajando como tornero mecánico.
“No voy a permitir que un miliciano me llame nueve dedos”, respondió Lula, reforzando su versión de que Bolsonaro estuvo vinculado con escuadrones de exterminio en el pasado.
El domingo 25 de octubre, casi 159 millones de brasileños están llamados a las urnas.
Con EFE, AP y AFP.











