Jamenei advierte que Irán responderá «sin límites geográficos» a un eventual ataque de EE. UU. o Israel

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A medida que crecen los rumores sobre una posible reanudación de los ataques estadounidenses a gran escala en Irán una vez que pasen las midterms, también se incrementa la retórica de amenazas del régimen iraní.

«Cualquier amenaza, independientemente de su nivel o naturaleza, debe recibir una respuesta inmediata, eficaz y sin límites geográficos»

Este 31 de octubre, según recogió su sitio web oficial, el líder supremo de Irán, Mojtaba Jameneí –que sigue sin ser visto en público desde su nombramiento, tras los bombardeos de EE. UU. e Israel que mataron a su padre y antecesor, Ali Jameneí, el 28 de febrero pasado–, se reunió con los altos mandos militares para coordinar la reacción a un eventual ataque estadounidense o israelí.

De acuerdo con el comunicado publicado en su portal, Jameneí indicó que «cualquier amenaza, independientemente de su nivel o naturaleza, debe recibir una respuesta inmediata, eficaz y sin límites geográficos», por lo que instó a actualizar la lista de objetivos militares para que todo tipo de activos materiales e inmateriales de Estados Unidos e Israel queden al alcance de las Fuerzas Armadas iraníes.

«Si los enemigos vuelven a lanzar ataques militares o terroristas, serán las Fuerzas Armadas de la República Islámica y la nación iraní quienes determinen el momento y las condiciones de poner fin (al conflicto)», subrayó en el encuentro con el jefe del Estado Mayor, Alí Abdolahi; el comandante en jefe de la Guardia Revolucionaria, Ahmad Vahidi, y el comandante en jefe del Ejército, Amir Hatami.

El texto oficial añadió que, en la reunión, Abdolahi destacó que las Fuerzas Armadas han multiplicado la producción de municiones y armas de reconocimiento, apoyo y combate. Además, actualizó el estado de preparación de las fuerzas desplegadas en las costas del golfo Pérsico, las zonas operativas del estrecho de Ormuz, el mar de Omán y las fronteras del noroeste y sureste del país.

En el mismo tono amenazante, el portavoz militar iraní, Mohammad Akraminia, aseguró en su cuenta de X que «si el presidente de Estados Unidos se embarca de nuevo en más aventuras regionales, bajo la presión de los sionistas y en un intento por apaciguarlos, las llamas de la guerra envolverán, sin duda, un área geográfica mucho más extensa».

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¿Un ataque estadounidense el 4 de noviembre?

A lo largo de meses de conflicto, desatado por los ataques de Estados Unidos e Israel en Irán a finales de febrero, Irán ha respondido con el lanzamiento de miles de drones y misiles hacia territorio israelí, bases estadounidenses en la región y distintos sitios energéticos en Medio Oriente, además de con el bloqueo del estrecho de Ormuz, que ha causado graves disrupciones al comercio mundial de petróleo.

Su ataque de mayor alcance fue el lanzamiento de un misil contra la base aérea Diego Garcia, ubicada a unos 4.000 kilómetros de distancia de Irán, en el sur del Océano Indico, en lo que intentó ser una muestra de la capacidad de Teherán de efectuar ataques también en Europa.

Sumándose a la retórica amenazante, el ministro de Exteriores iraní, Abbas Araqchi, respondió a un mensaje reciente del canciller alemán Friedrich Merz, en el que este señalaba que el aumento del precio de la energía por la guerra le ha costado a Europa 100.000 millones de euros.

Araqchi recordó que el propio Merz «aplaudió» los bombardeos de Israel y Estados Unidos cuando, en ese momento, dijo que estaban «haciendo el trabajo sucio de Europa». «100 mil millones de euros no son nada en comparación con el golpe devastador que las Potentes Fuerzas Armadas de Irán asestarán contra aquellos que se atrevan a dañar a nuestro pueblo. Las líneas rojas son cosa del pasado», alertó.

Si bien Estados Unidos ha descartado renovar su ofensiva –detenida desde el 1 de septiembre pasado– antes de las elecciones de mitad de mandato del próximo martes 3 de noviembre, algunos movimientos de tropas en la región y reportes de medios han incrementado el temor a una reanudación de los ataques después de los comicios.

Citando a tres altos funcionarios de países árabes del Golfo, el medio MSNOW informó que nuevos bombardeos en Irán podrían tener lugar tan pronto como el 4 de noviembre, al día siguiente de las legislativas, según habría advertido Washington a sus aliados del Golfo.

De acuerdo a lo señalado por las fuentes a MSNOW, la Administración de Donald Trump pretendería que sean ataques breves pero intensos, algo poco probable si, como es de esperar, se produce una represalia por parte de Irán.

Es por esto que los países del Golfo, siempre según lo indicado por el mencionado medio, estarían instando a Washington a reducir la tensión y uno de los funcionarios puntualizó que «no le sorprendería» si algunos de esos aliados estadounidenses en la región se niegan a permitir el uso de las bases militares en sus territorios para lanzar los ataques.

Consultado al respecto durante la cumbre de ministros de Exteriores del G20 en Atlanta, el secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, aseguró que Trump «no ha tomado una decisión» sobre si lanzará nuevos ataques en Irán y que preferiría resolverlo «de forma pacífica», aunque «si necesitamos hacer algo militarmente, tenemos la habilidad para hacerlo».

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Qatar intensifica gestiones y líderes regionales alertan de los efectos de una escalada

Como ha sido una constante en este conflicto, la retórica amenazante y los preparativos de posibles ataques conviven con una vía diplomática, impulsada principalmente por Qatar.

Este sábado, según informó la agencia Reuters, negociadores iraníes mantuvieron conversaciones en Doha con los mediadores cataríes, que siguieron a más de 12 horas de diálogo el día anterior y con contactos regulares con Washington.

Hace una semana, Doha presentó a Teherán un plan de siete días, plazo en el que Estados Unidos e Irán darían pasos diarios para generar confianza, de cara a unas negociaciones de paz más amplias, una iniciativa que, según declaró un alto funcionario iraní a Reuters, no resultaba satisfactoria.

سفن شحن في مضيق هرمز قبالة بندر عباس. إيران في 28 سبتمبر 2026
Personas caminan por el agua mientras buques de carga permanecen anclados en el estrecho de Ormuz, frente a Bandar Abbas, Irán, el 28 de septiembre de 2026. © Amirhosein Khorgooi / ISNA vía AP

De hecho, en una entrevista con la cadena Al-Jazeera, Abbas Araqchi indicó que solo hay una propuesta sobre la mesa actualmente y es la iraní, que establece como condiciones para mantener conversaciones directas o indirectas con Estados Unidos el cese de las hostilidades en todo Medio Oriente, la liberación de los activos congelados iraníes, el levantamiento del cerco naval y de las sanciones.

Aunque señaló que «no vemos la necesidad de reunirnos con los estadounidenses en este momento» y que cualquier reporte al respecto es «mera especulación de los medios», Araqchi sí reconoció como un «paso positivo» que Estados Unidos intente abrir la puerta al diálogo, refiriéndose a la carta enviada esta semana por el vicepresidente estadounidense J. D. Vance al secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Mohsen Rezaei.

El canciller iraní explicó que la misiva ha sido estudiada detenidamente por Teherán y que su contenido fue analizado en reuniones de alto nivel, sin ofrecer detalles al respecto, aunque advirtió que sería «un error más» de Estados Unidos si la carta solo fuera un intento de generar controversia.

Esto se debe a que, poco después de que el ‘New York Times’ y el ‘Wall Street Journal’ indicaran que la misiva constituía una iniciativa para buscar la reanudación de las negociaciones, Trump le restó importancia, asegurando que solo autorizó su envió para explorar la posibilidad de permitir el ingreso de más suministros médicos a Irán.

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Envueltos en la maraña de amenazas, rumores y gestiones apuradas, los países de la región contienen el aliento y presionan para que el conflicto no se reanude, por temor a sus devastadoras consecuencias.

Durante una intervención en un foro sobre seguridad celebrado en Bahrein este sábado, el viceministro de Asuntos Exteriores de Arabia Saudita, Waleed ElKhereiji, destacó «si observamos los esfuerzos que todos están intentando llevar a cabo, el mensaje es muy claro: la gente en esta parte del mundo quiere que la paz regrese a la región».

Por su parte, en el mismo evento en Manama, su par de Egipto, Badr Abdelatty, pintó un panorama oscuro si se da una nueva escalada. «Estamos plenamente convencidos de que una segunda ronda sería más peligrosa, más destructiva y no conduciría a ninguna parte», sentenció.

Con Reuters, AP, EFE y medios

Jamenei advierte que Irán responderá «sin límites geográficos» a un eventual ataque de EE. UU. o Israel