Qué veremos (y no) en los archivos desclasificados sobre ovnis de Trump
«No preveo casi ninguna manera de que esto se resuelva definitivamente en términos de interés público», añade.
¿Qué hay probablemente en los archivos?
Si la historia sirve de guía, una nueva publicación se centraría en los avistamientos de ovnis y en los programas gubernamentales que los rastrean y estudian. Desde la primera gran locura ovni en 1947, el gobierno de EE UU ha publicado periódicamente documentos e informes de equipos internos, como el Proyecto Libro Azul, que abarcó los años de 1947 a 1969, el Informe Roswell de 1994, y la más reciente desclasificación de los videos UAP del Pentágono, que se habían filtrado anteriormente. Muchos de estos archivos contienen imágenes espeluznantes de FANI que no tienen explicación.
«Los FANI pueden ser muchas cosas. Muchos, con el tiempo, desaparecen. Algunos, quizás, eran globos, aviones o algún fenómeno atmosférico desconocido. Luego, sí, hay una pequeña categoría donde aún no está claro qué son», afirma Berea.
El tentador misterio que rodea a esos avistamientos inexplicables excita la imaginación, aunque los comunicados del gobierno han especificado repetidamente que no hay pruebas de que estos fenómenos sean de origen extraterrestre, incluyendo informes recientes de la AARO.
A veces, las revelaciones gubernamentales sobre los FANI incluyen jugosas confesiones, como mentiras a los ciudadanos sobre la naturaleza de algunos avistamientos. Un ejemplo famoso es el informe de la CIA de 1997 que afirmaba que las Fuerzas Aéreas habían hecho «declaraciones engañosas y equívocas al público con el fin de disipar los temores de éste y proteger un proyecto de seguridad nacional extraordinariamente delicado».
En este sentido, una nueva publicación puede contener información sobre el enfoque del gobierno para evaluar internamente los FANI o registros sobre su postura pública hacia el tema o, más ampliamente, campañas de engaño del gobierno.
También es posible que los nuevos archivos contengan imágenes inéditas o información más detallada sobre avistamientos de FANI, como datos de radar. Pero gran parte de este material no podrá desclasificarse si el Pentágono lo considera un riesgo para la seguridad nacional. Por ejemplo, el gobierno no divulga ubicaciones sensibles de activos militares o información sobre cómo se llevan a cabo algunas operaciones militares.
«Muchas veces, clasificar material no tiene que ver con la información en sí. Al revelar ese material, puedes revelar algo sobre la forma en que se descubrió o se vio algo. Estás revelando algo sobre tecnología o procesamiento de la información, y a menudo esa es la preocupación a la hora de clasificar el material», argumenta Eghigian.
«Con toda probabilidad, veremos lo que solemos ver. Quizás haya algunas novedades, pero creo que mucha gente quedará poco satisfecha», añade.
¿Qué podría no estar en los archivos?
Además de los archivos sobre los FANI y ovnis, Trump ordenó la liberación de cualquier archivo relacionado con la vida extraterrestre. La mala noticia es que, si nos regimos por publicaciones anteriores, probablemente no habrá nada nuevo sobre extraterrestres en estos archivos. La buena noticia es que esto se debe a que la investigación relacionada con extraterrestres ya está disponible en interminables volúmenes de estudios y documentos, ya que no hay razón para clasificarla en primer lugar.
«Hay una enorme cantidad de trabajo que el gobierno ha hecho, todo lo cual es realmente transparente sobre el estudio de la vida en el universo. Hay un montón de documentos que la gente puede ir a buscar sobre lo que el gobierno sabe, o cree que sabe, sobre la vida extraterrestre«, afirma Frank.



