Un burro y un toro se acarician a escondidas: lo que descubrió la ciencia de su relación “amorosa”

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Un reciente estudio publicado en la revista Current Biology reporta el caso de un vínculo sociosexual entre un toro y un burro, ambos machos. Si bien el comportamiento sexual entre animales del mismo sexo está ampliamente documentado, este es uno de los raros casos en que, además, se trata de una relación entre individuos de distintas familias taxonómicas.

“Aquiles”, el toro, y “Patroclo”, el burro, viven en una zona de pastoreo en Etiopía y sus encuentros ocurren durante el día, pues ambos pertenecen a propietarios distintos y pasan las noches separados. El equipo encontró a la pareja por casualidad durante un trabajo de campo en el que estudiaba babuinos gelada. Los científicos observaron cómo el toro montaba al burro sin que este mostrara conductas de evasión o señales de amenaza.

De acuerdo con los investigadores, durante sus jornadas de observación, Aquiles y Patroclo intercambiaron frecuentes muestras de afiliación, es decir, comportamientos sociales que pueden expresar o fortalecer vínculos, como lamerse y frotarse entre sí. Los científicos también encontraron que ambos pasaban significativamente más tiempo cerca uno del otro que separados, y que sus interacciones afiliativas eran más frecuentes que las que mantenían con otros animales del rebaño.

El vínculo sociosexual se mantenía pese a la presencia de posibles parejas del sexo opuesto de ambas especies. Además, las observaciones indicaban que el burro presentaba frecuentemente su parte posterior hacia el toro. Por su parte, Aquiles intentó montar en dos ocasiones a otro burro macho, pero este sí mostró conductas de evasión y señales de amenaza.

Durante los cuatro días en que ambos animales fueron observados juntos, los investigadores registraron 51 montas de Aquiles sobre Patroclo. En 34 de ellas hubo intromisión, es decir, penetración.

Uno de los hallazgos más sobresalientes ocurrió después de las montas. Los investigadores observaron que el contacto afiliativo aumentaba considerablemente tras estos episodios. Mientras que antes de la monta se registraba en aproximadamente una cuarta parte de los casos, después aparecía en casi tres cuartas partes. Esto sugiere que las interacciones sexuales podrían estar relacionadas con el mantenimiento de su vínculo social.

“Aunque interpretar este comportamiento es un reto, los intentos de monta, junto con las repetidas interacciones de afiliación mutua entre los dos animales, pueden indicar la calidad de su relación”, escribieron los autores.


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Las relaciones de animales del mismo sexo, según la ciencia

El comportamiento sexual entre individuos del mismo sexo está ampliamente documentado en el reino animal. Se ha registrado en especies tan distintas como los bonobos, los delfines nariz de botella, los macacos japoneses y los bisontes americanos. Un estudio publicado en 2023 identificó estas conductas en al menos 261 especies de mamíferos y planteó que, en algunos casos, podrían contribuir al mantenimiento de las relaciones sociales y la resolución de conflictos.

Las interacciones sexuales entre animales de distintas especies tampoco son desconocidas. En Japón, por ejemplo, se han documentado comportamientos sexuales de macacos japoneses hacia ciervos sika. En la isla subantártica Marion, investigadores también observaron a lobos marinos antárticos intentando copular con pingüinos rey, aunque estos casos fueron etiquetados como “acoso sexual”.

Lo que distingue al caso de Aquiles y Patroclo es que las montas ocurrían dentro de una relación caracterizada por la proximidad constante, la preferencia mutua y los comportamientos afiliativos, sin las señales de rechazo o agresión registradas en algunos de los otros encuentros.

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