Redacción.- El Gobierno de Estados Unidos modificó una regulación federal para facilitar y acelerar la imposición de multas migratorias a personas indocumentadas que han desobedecido una orden de salida voluntaria o una orden de deportación emitida por tribunales migratorios. La nueva normativa elimina el requisito previo de una notificación de 30 días antes de aplicar las sanciones y autoriza su envío por correo, sin necesidad de contacto directo con el afectado.
La norma fue publicada por el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) en coordinación con el Departamento de Justicia (DOJ), con el objetivo de optimizar los procedimientos administrativos relacionados con la política migratoria. Según la información oficial, el cambio permitirá a las autoridades federales emitir sanciones de manera más expedita para personas que han incumplido resoluciones judiciales de expulsión migratoria o que han ingresado de forma no autorizada al país.
Esta actualización se basa en una ley migratoria aprobada en 1996 que autoriza al Gobierno federal a sancionar económicamente a extranjeros que no abandonen el país en los plazos establecidos. Aunque la norma ya se había aplicado en años anteriores con ciertas limitaciones, fue suspendida en 2021 y restablecida en 2025 con nuevos procedimientos.
Las sanciones económicas varían de acuerdo con el tipo de infracción. Según datos del Departamento de Seguridad Nacional, las multas incluyen:
- Entre USD 100 y USD 500 por cada entrada o intento de entrada ilegal.
- Entre USD 1,992 y USD 9,970 por no cumplir una orden de salida voluntaria.
- Hasta USD 998 por día por desobedecer una orden de expulsión, con posibilidad de aplicación retroactiva de hasta cinco años.