Internacionales
Al menos 49 muertos y ocho desaparecidos en Bolivia tras intensas lluvias
Redacción. -Las intensas lluvias de los últimos meses en Bolivia provocaron la muerte de 49 personas por riadas y derrumbes, y siguen la búsqueda de ocho desaparecidos, así informaron las autoridades de esa ciudad. Desde noviembre del año pasado, se contabilizaron cerca de 325 mil familias afectadas por las lluvias, de las cuales 708 quedaron con sus viviendas completamente destruidas.
Asimismo, manifestaron que el país está atravesando como nunca el impacto de las lluvias e inundaciones y las atribuyó a una crisis climática “irreversible”. Según el reporte oficial, 81 municipios de 342 se han declarado en situación de emergencia o desastre.
“Lamentablemente estos eventos golpean a la gente más pobre y por eso es que tenemos que adecuarnos a esta nueva realidad y evitar que la naturaleza nos siga golpeando”, manifestó el viceministro y dijo que es necesario reforzar las tareas de prevención.
Habían advertido la semana pasada que Bolivia estaba ingresando a un “periodo extremadamente crítico” por las lluvias, que se espera se extiendan hasta mediados de abril. El Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi) emitió un aviso de alerta roja por posible nuevo desborde de ríos en siete de nueve departamentos del país, que está vigente hasta el 5 de abril.
La semana pasada, la Cámara de Senadores de Bolivia aprobó un crédito de 75 millones de dólares provenientes del Banco de Desarrollo de América Latina y Caribe, para atender emergencias por desastres naturales, incluyendo lluvias e inundaciones. En tanto, el Gobierno nacional ha entregado ayuda humanitaria a las poblaciones afectadas.
Calvimontes manifestó que los funcionarios que conforman Consejo Nacional de Reducción de Riesgos y Atención de Desastres deberán tomar “las mejores acciones de aquí para adelante” para prevenir los desastres en la temporada de lluvias.
Varias regiones del país sufrieron destrozos por las lluvias. Hubo deslizamientos de tierra, muchas veces agravados por movimientos ilegales de tierra o falta de permisos, riadas que afectaron poblaciones y dañaron carreteras y puentes, e inundaciones que afectaron principalmente cultivos, tanto en el altiplano como en la parte oriental del país.
A finales de noviembre, un deslizamiento de tierra en la zona de Bajo Llojeta, en La Paz, provocó la primera víctima de la temporada de lluvias: una niña de cinco años que quedó sepultada bajo el lodo, tras una intensa lluvia agravada por un movimiento de tierras presuntamente ilegal en la parte alta donde se planificaba construir un cementerio. Días más tarde, una población del área rural de Cochabamba, en el centro del país, también sufrió derrumbes que causaron la muerte de cuatro personas y aplastaron dos viviendas.
Por otro lado, la temporada de lluvias dejó intransitables carreteras troncales del país y aisladas a algunas comunidades, como el caso del municipio de Monteagudo, en el sudeste del país, donde las aguas del río crecido hicieron colapsar un puente.
Parte del puente del tramo Monteagudo – Huacareta, en el departamento de Chuquisaca fue arrastrado por el río.
En Quime, una localidad de La Paz, el desborde de dos ríos arrasó con decenas de viviendas, hizo caer árboles, inundó sembradíos, destruyó criaderos de peces, además de afectar puentes y caminos. Según un reporte oficial, 600 familias fueron afectadas y días después de la riada, muchas viviendas continuaban en riesgo.
“Tenemos que empezar a trabajar en la prevención, adelantarnos a los hechos que están sucediendo permanentemente en el territorio nacional”, manifestó ante los medios el viceministro.