Durante su paso por el lado oculto de la Luna, los astronautas a bordo de la nave Orion vieron hasta seis destellos que surgieron desde la superficie lunar. Sorpresivamente fueron testigos de cómo pequeños meteoritos impactaban el suelo y producían breves resplandores de luz.
La sala de control de la NASA registró la sorpresa del equipo durante la transmisión en vivo, aunque las cámaras no captaron los destellos. Según los astronautas de Artemis II, los flashes fueron blancos o blanco azulados y duraron menos de un segundo. Las cámaras que usaban para documentar la Luna no tuvieron la velocidad necesaria para registrarlos.

Superficie lunar repleta de cráteres generados por colisiones de meteorito.
NASALa tripulación volaba a entre 6,000 y 7,000 kilómetros de distancia. En condiciones normales, esos impactos habrían pasado desapercibidos. Sin embargo, en ese momento estudiaban el eclipse solar, lo que dejó la cara oculta de la Luna completamente a oscuras. Ese contraste extremo les permitió distinguir los breves flashes que surgieron desde la superficie.
Antes del viaje, el equipo de Artemis II entrenó para identificar posibles impactos de meteoritos en la Luna. Reconocieron de inmediato lo que estaban viendo y lo reportaron según sus protocolos. La NASA confirmó después que se trató de colisiones naturales en el satélite, un escenario medido durante años. La agencia todavía no ha publicado un comunicado al respecto, pero la conversación quedó registrada en la transmisión de YouTube.

Durante este eclipse solar, fue cuando los astronautas vieron la mayoría de los destellos de impacto.
NASAEl problema de los meteoritos en la Luna
Desde que surgió la idea de construir bases lunares permanentes, distintos equipos han evaluado los riesgos para futuros habitantes. Hoy, los dos grandes retos son los “lunamotos” y los impactos de meteoritos. Para los primeros, hay planes de instalar sismógrafos que ayuden a comprender el fenómeno. Para la segunda posibilidad, los astrónomos conocen la frecuencia aproximada, y observaciones como los seis destellos recientes ayudan a complementar los modelos existentes.
En la Tierra, la atmósfera destruye la mayoría de los meteoritos antes de que lleguen al suelo. Solo los más grandes logran atravesarla. Afortunadamente, ese escenario es muy poco frecuente. En la Luna, sin esa capa protectora, cualquier fragmento de roca espacial termina impactando la superficie. Los cientos de millones de cráteres lunares lo demuestran.

La Luna no es solo una roca estéril que orbita la Tierra. Las misiones Artemis podrían responder las grandes incógnitas que guarda el satélite.
En exploración espacial, incluso los objetos pequeños pueden representar un riesgo. Por ejemplo, un micrometeorito que viaja a decenas de kilómetros por segundo puede perforar materiales delgados o dañar equipos esenciales. Los fragmentos cuya superficie supere los centímetros actúan como proyectiles de alta energía, al nivel de una bala, y podrían comprometer un hábitat. Los objetos de más de un metro generan cráteres, y suponen un auténtico riesgo, aunque son extremadamente raros.
Aun así, las agencias espaciales ya contemplan estos escenarios. Los futuros trajes de exploración lunar incorporarán cubiertas multicapa y sensores de presión para reducir el riesgo de perforaciones por micrometeoritos. Los hábitats seguirán la misma lógica y añadirán blindaje adicional en las zonas más expuestas. Incluso hay planes de edificar centros de investigación dentro de cuevas y cráteres para reducir la exposición.
En la NASA predomina la calma. Que Artemis II haya visto seis impactos luminosos en menos de un día no significa que aumente el riesgo para futuras misiones. Esta fue la primera vez en décadas que una tripulación observó la cara oculta de la Luna en completa oscuridad. La superficie lunar recibe impactos constantemente. Lo raro es tener ojos humanos viéndolos en tiempo real.








