
– UNIVERSIDAD LOYOLA ANDALUCÍA
CÓRDOBA 9 Abr. (EUROPA PRESS) –
La suplementación con vitamina C podría contribuir a reducir la presión arterial en personas con diabetes tipo 2, según un análisis conjunto de ensayos clínicos publicado en la revista Nutrition Reviews, en la que ha participado el investigador del Departamento de Biociencias de la Universidad Loyola Andalucía, Rafael Casuso.
El estudio, según ha informado la universidad privada en una nota, analiza la evidencia disponible en ensayos clínicos para evaluar cómo la vitamina C, la vitamina E y su combinación influyen en distintos factores cardiometabólicos asociados a esta enfermedad.
Para ello, los investigadores revisaron 52 ensayos clínicos aleatorizados con un total de 1.425 participantes, en los que se evaluó el efecto de la suplementación con vitamina C, vitamina E o ambas durante periodos de entre dos y 48 semanas. El objetivo era determinar qué estrategia resulta más eficaz para mejorar indicadores como el control glucémico, los lípidos en sangre o la presión arterial en personas con diabetes tipo 2.
Los resultados muestran que la suplementación con estas vitaminas puede producir mejoras moderadas en algunos parámetros metabólicos, aunque los efectos varían según el nutriente analizado. En términos generales, la suplementación se asoció con reducciones en la glucosa en ayunas, la hemoglobina glicada y los triglicéridos, así como con una disminución de la presión arterial sistólica.
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Sin embargo, al analizar cada intervención por separado, los investigadores observaron diferencias relevantes. «La vitamina C reduce principalmente la presión arterial de forma significativa y, en comparación con otras intervenciones, muestra efectos más claros en este parámetro», según ha explicado Rafael Casuso.
Además, ha añadido que «consumir vitamina C junto con la vitamina E puede mejorar el colesterol HDL, el llamado colesterol bueno», lo que sugiere que la combinación de ambas podría ser especialmente útil en función del perfil de riesgo cardiometabólico de cada paciente.
SALUD CARDIOMETABÓLICA
La diabetes tipo 2 es una de las enfermedades crónicas con mayor crecimiento a nivel mundial y se asocia con múltiples complicaciones cardiovasculares. El estrés oxidativo, un desequilibrio entre radicales libres y antioxidantes, se considera uno de los mecanismos implicados en el desarrollo de la enfermedad y de sus complicaciones.
En este contexto, los antioxidantes, como las vitaminas C y E, han sido estudiados como posibles intervenciones complementarias para mejorar algunos factores de riesgo metabólico. Según los resultados de este metaanálisis, la vitamina C podría tener un papel especialmente relevante en el control de la presión arterial en personas con diabetes, mientras que la combinación de ambas vitaminas podría contribuir a mejorar el perfil lipídico en determinados casos.
No obstante, Casuso ha subrayado la necesidad de interpretar estos resultados dentro de un enfoque clínico más amplio. «Es muy importante mantener el mensaje de que el tratamiento médico y las intervenciones en dieta y actividad física siguen siendo fundamentales, y que nunca deben sustituirse por suplementos vitamínicos», ha señalado.
RESULTADOS CON CAUTELA
Los autores han indicado, no obstante, que los resultados deben interpretarse con cautela, debido a la heterogeneidad entre los estudios analizados, que presentan diferencias en la dosis de suplementación, la duración de las intervenciones o las características de los participantes.
Aun así, el trabajo aporta una síntesis actualizada de la evidencia científica disponible y permite comparar de forma directa el efecto de la vitamina C, la vitamina E y su combinación en pacientes con diabetes tipo 2. Los investigadores concluyen que, aunque ambas vitaminas presentan propiedades antioxidantes, sus efectos no son idénticos y pueden variar según el marcador cardiometabólico analizado, lo que abre nuevas líneas de investigación para comprender mejor su papel en el manejo nutricional de la diabetes.








