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MADRID, 10 Abr. (EUROPA PRESS) –
Un estudio llevado a cabo por científicos de las universidades estadounidenses de Oklahoma y Tulsa ha identificado los motivos por los que las pesadillas persisten en los niños y ha individualizado cómo romper el ciclo de las mismas.
Este trabajo, publicado en la revista especializada ‘Frontiers in Sleep’, ha propuesto un nuevo modelo para explicar las circunstancias por las que estos sueños desagradables pueden continuar en el tiempo en los menores, así como para diseñar una terapia para romper esa persistencia en las pesadillas.
«El modelo ‘DARC-NESS’ analiza los mecanismos que mantienen las pesadillas, así como los mecanismos que pueden romper su ciclo», ha insistido la Doctora en Psicología y profesora de la Universidad de Tulsa, Lisa Cromer, quien ha añadido que «la respuesta del niño a una pesadilla es lo que provoca que se repitan«, que se produzcan «pesadillas crónicas».
Ello «significa que, si aprendemos a responder a las pesadillas de manera diferente, podemos interrumpir ese ciclo», ha continuado, para agregar que es «alentador» comprender que se pueden tomar medidas para controlar los sueños. Al respecto, el eje central del modelo es la eficacia ante las pesadillas, es decir, la idea de que los niños pueden aprender habilidades para librarse de ellas y recuperar un sueño reparador.
Así, en lugar de centrarse únicamente en el contenido de una pesadilla, esta técnica anima a considerar un conjunto más amplio de factores, incluyendo cómo el niño interpreta el sueño, las preocupaciones que tiene al irse a dormir, la ansiedad que experimenta a la hora de acostarse y cómo afronta la situación después de despertar.
TÁCTICAS COMO REDUCIR LA ANSIEDAD Y MEJORAR LOS HÁBITOS DE SUEÑO
A juicio de los investigadores, esta información puede ayudar a diseñar un plan de tratamiento personalizado en lugar de un enfoque generalizado. Para algunos niños, puede centrarse en reducir la ansiedad a la hora de dormir y otros pueden beneficiarse de mejorar sus hábitos de sueño o participar en terapia de exposición, como describir, escribir o dibujar la pesadilla y, luego, trabajar con un terapeuta.
«Creemos haber creado una forma de conceptualizar por qué persisten las pesadillas y cómo podemos tratarlas mejor en los niños», ha afirmado la psiquiatra y profesora asociada de la Facultad de Medicina Comunitaria de la Universidad de Oklahoma, la doctora Tara Buck, que ha aseverado que «lo que distingue a este modelo es que se adapta a las necesidades de cada paciente y se centra en lo que este puede controlar».
En este contexto, ha manifestado que lo que se busca son «posibles puntos de intervención», los cuales se abordan «de forma colaborativa con los pacientes y sus familias». «La autoeficacia es fundamental en este modelo», ha declarado, tras lo que ha apuntado que, «cuando los niños se sienten capaces de hacer algo para superar las pesadillas, empiezan a comprender cómo todo está interconectado».
De cualquier forma, este trabajo aclara que la técnica está diseñada para ser empleada por diversos profesionales clínicos, incluidos terapeutas y pediatras. «Hemos trabajado con niños que han estado recibiendo tratamiento de Salud Mental durante mucho tiempo y sus pesadillas persisten», ha explicado Buck, quien ha concluido señalando que «es necesario un modelo de tratamiento para las pesadillas que ayude a los niños cuando estas son recurrentes y angustiantes».








