Dicho todo lo anterior, conviene hacer una prudente advertencia sobre la naturaleza del título. Aquí no “juegas” en el estricto sentido de la palabra. Introduces valores de entrada o inputs, los interrelacionas y luego admiras lo que creaste en esa licuadora surrealista. Esto no lo hace menos entretenido ni divertido que, por ejemplo, Doom, pero podría tomar desprevenidos a los interesados. Es otra clase de experiencia, más cercana a los Sims que a Super Mario Bros. Es como observar una granja de hormigas donde cada una tiene libre albedrío y un guionista interno ligeramente caótico.
Considero que el juego podría beneficiarse más si le diera un papel más activo al usuario para iniciar eventos o, cuando menos, orientar a los personajes a un escenario concreto. Si bien las interacciones son graciosas, aparecen al azar y no hay forma de predecirlas. Incluso no hay forma de saber cuántas posibilidades predefinidas existen. He visto algunos gameplays, y en ellos han ocurrido los mismos eventos que a mi me tocaron, casi en la misma franja de tiempo. Considera que el juego está diseñado para ser manipulado en la era del streaming y los gameplays con audiencia. Los chistes serán compartidos por foros. Un poco de control sería bueno.
Nuestro veredicto
Tomodachi Life Living the Dream no es un título para todo el mundo. Usar Miis en la etapa de la Wii era gracioso, pero a casi 16 años del primer juego, ahora simplemente es raro. Si no tomas el truco a la primera, probablemente te aburrirás en pocas horas. Y quién busque acción o gestión de recursos, con toda seguridad quedará decepcionado.
El juego más bien brilla por raro y divertido. Más que un simulador de vida, es un simulador de caos y tu imaginación es el combustible. Es una excentricidad en medio de una oleada de títulos similares y por ello se siente como brisa fresca en un día caluroso. Su clara característica de ser un “semillero” de videos virales lo harán tentador para creadores de contenido.
No se lo recomendaría a alguien para su primer título de Switch 2, pero sí para una persona experimentada en el gaming que comienza a cansarse de las estructuras que se repiten una y otra vez. Aquí casi todo depende de la espontaneidad y dominio de referencias culturales del jugador. El título te encantará, solo si estás dispuesto a salir de tu zona de confort.











