
En los últimos años, las criptomonedas se han instalado en la vida cotidiana de cerca de uno de cada diez nigerianos. Mientras algunos las utilizan para esquivar la fuerte devaluación del naira, la moneda local, muchos jóvenes ven en estos activos digitales una vía de ganancias rápidas. Pero detrás de las historias de éxito que circulan en redes sociales, el sector sigue expuesto a fraudes, estafas, manipulaciones del mercado y casos de blanqueo de dinero, lo que ha llevado a las autoridades y a actores privados a reforzar la regulación y el acompañamiento a las víctimas. Reportaje de Yassin Ciyow para France 24.
En un contexto de inflación e inestabilidad económica, las criptomonedas están ganando cada vez más popularidad. Respaldadas por el dólar, permiten pagar, ahorrar o enviar y recibir dinero del extranjero fuera de los circuitos bancarios tradicionales.
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Pero este auge también viene acompañado de múltiples derivas. En Nigeria, parte de la juventud, golpeada por las dificultades económicas, se deja seducir por la promesa del dinero fácil.
En redes sociales, una nueva generación de influencers -los crypto traders- escenifica su éxito y vende sus consejos a una audiencia en busca de ascenso social.
Detrás de estas historias de éxito que se muestran en primer plano, el sector sigue estando ampliamente expuesto a fraudes: estafas, manipulaciones del mercado y blanqueo de dinero. Ante estos abusos, las autoridades y algunos actores privados intentan ahora reforzar la regulación y acompañar a las víctimas.










