
El nuevo brote de ébola en la República Democrática de Congo ha causado más de 130 muertes sospechosas y 500 casos vinculados a la cepa Bundibugyo de la enfermedad, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), que, junto con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de África, lo ha declarado una emergencia internacional de salud pública.










