
Argentina liderará la expansión económica de la región según el nuevo informe
La economía de América Latina y el Caribe registrará una expansión promedio del 2,4% durante este año y alcanzará un 2,7% el próximo ciclo, en medio de un escenario internacional complejo marcado por la desaceleración del intercambio comercial y el impacto de las barreras arancelarias.
El dato clave se desprende del último informe de Perspectivas Económicas Mundiales presentado este miércoles, que evidencia una marcada disparidad en el ritmo de desarrollo de las principales potencias comerciales del bloque regional.
De acuerdo con las proyecciones de la institución financiera que dirige Kristalina Georgieva, la nación de Argentina se consolidará como el motor de las grandes economías del bloque con un sólido desempeño proyectado del 3,5% para este ejercicio y un 4% para el período posterior.
En contraste, el gigante sudamericano, Brasil, mantendrá un ritmo firme pero más moderado con tasas del 2,4% y el 2,2%, cifras que de igual forma mejoran las previsiones previas gracias a su sólida actividad interna.
La cruz de la moneda en la revisión la representa México, país para el cual la entidad redujo sus expectativas de expansión a un 1,2% este año y un 1,9% para el siguiente tramo anual.
Aunque los analistas técnicos esperan una ligera reactivación impulsada por políticas nacionales menos restrictivas, advierten que la incertidumbre regulatoria y comercial continuará actuando como un freno para las inversiones en territorio norteamericano.
A escala macroeconómica, el Fondo Monetario Internacional anticipa que el producto interno bruto global se moderará al 3% este año, afectado por una drástica contención del comercio mundial, el cual reducirá su avance del 5% previo a apenas un 3,5%.
Este enfriamiento responde directamente a la concentración de actividades logísticas en las fases iniciales de la aplicación de nuevos aranceles y la consecuente reorganización de las cadenas de suministro globales.
Finalmente, los bolsillos ciudadanos seguirán percibiendo presiones en el costo de la vida, ya que la inflación mundial promediará un 4,7% este año debido al encarecimiento sostenido de los alimentos y los servicios energéticos.
El organismo multilateral prevé que este indicador comience a estabilizarse hacia un 3,9% de cara al año entrante, un factor que marcará de forma decisiva las próximas políticas monetarias y de tasas de interés que adopten las bancas centrales de toda la región. Datos de Europa Press.










