Una frase del expresidente del Gobierno español Mariano Rajoy encendió una polémica a días del cruce por semifinales entre Francia y España en la Copa del Mundo.
En un editorial publicado el viernes 10 de julio por el medio español ‘El Debate’, en el que analizaba a la selección francesa, Rajoy escribió que les Bleus disponen de «un altísimo nivel, eso sí, sin franceses».
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La reacción en París fue inmediata. El ministro del Interior, Laurent Nuñez, aseguró en una entrevista con ‘BFM TV’ que no había leído la publicación, pero advirtió que, de ser exactas, las palabras de Rajoy serían «absolutamente inaceptables» y que «no reflejan en absoluto lo que es Francia».
«Francia es una República en la que todo el mundo tiene su lugar, sea cual sea su origen, sus convicciones o su religión, siempre que se respeten las reglas comunes de la República», afirmó el ministro.
Nuñez lamentó que este tipo de comentarios alimenten los ataques racistas contra los jugadores franceses y dijo que declaraciones como esas le producen «desolación» porque «no ofrecen una imagen de esperanza» a muchos jóvenes del país.
El Gobierno francés cierra filas
La ministra delegada encargada de la Francofonía, Éléonore Caroit, fue más directa: «Ya vengan de una senadora paraguaya o de un expresidente español, ya sean escandalosos o más insidiosos, todos los ataques racistas contra el equipo de Francia son inaceptables«.
«Todos los jugadores del equipo de Francia son franceses. Punto final», concluyó.
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Las críticas atravesaron todo el arco político francés. El primer secretario del Partido Socialista, Olivier Faure, escribió en la red social X que «la selección de Francia está formada únicamente por franceses» porque «Francia no es una nación étnica, no tiene un color de piel ni una religión: es una nación política unida en torno al lema de la República. Por mucho que le disguste a la derecha racista».
El secretario general del Partido Comunista Francés, Fabien Roussel, exigió una condena a Rajoy y vinculó sus palabras con el ataque previo de una senadora paraguaya contra Kylian Mbappé: «Antes una senadora de Paraguay, ahora el expresidente del Gobierno de España: ¡no pueden evitar expresar un racismo burdo para intentar desestabilizar a nuestra magnífica selección!».
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Desde la derecha, la presidenta de la región de Île-de-France, Valérie Pécresse, acusó al exmandatario de demostrar «con su racismo miserable» una «incomprensión total de lo que constituye el alma del pueblo francés». «¡Y de lo que el martes nos llevará a la victoria!», agregó.
Sánchez: «Que gane el mejor y que pierda el racismo»
La polémica también sacudió a la política española. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, apuntó en su cuenta de X contra «quien todavía mide la pertenencia por el apellido, el lugar de nacimiento o el color de piel», frente a otros que «la medimos por el arraigo a un país y la voluntad de contribuir a él. Jugando al fútbol. Cuidando a nuestros mayores. O abriendo negocios».
«España es de quien la ama y la trabaja. No de quien la avergüenza con declaraciones xenófobas. Francia, nos vemos en semifinales. Que gane el mejor y que pierda el racismo«, escribió el jefe del Ejecutivo español.
El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, calificó el comentario de Rajoy de «hiriente y peligroso» y consideró que «no es España».
«Todo lo que encubra racismo y xenofobia es despreciable», escribió el canciller, quien subrayó que «todos los franceses, sin distinción, son nuestros amigos, nuestros vecinos y socios» y advirtió que «el sabotaje del PP no impedirá el Tratado de Amistad con Francia».
El ministro de Transportes, Óscar Puente, fue aún más lejos y calificó a Rajoy de «zoquete postfranquista corrupto», mientras que el PSOE tachó de «vergonzoso» que un expresidente haga declaraciones «racistas y xenófobas» y Podemos las calificó de «infames».
La embajada de Francia en Madrid también salió al cruce en redes sociales con un dato: «Todos los jugadores del equipo de Francia son franceses. De los 26 jugadores, 23 nacieron en Francia. Los 3 que nacieron en el extranjero también son franceses».
De los convocados por el seleccionador Didier Deschamps, solo Michael Olise, Marcus Thuram y Brice Samba nacieron fuera del territorio francés, aunque buena parte del plantel es hijo o nieto de inmigrantes.
Un debate que Francia conoce desde 1998
Las declaraciones de Rajoy reavivan una discusión recurrente en Francia sobre inmigración e identidad nacional, que cobró fuerza tras el título de les Bleus en el Mundial de 1998, cuando la extrema derecha cuestionó que aquel equipo campeón representara a la «verdadera» Francia por el origen familiar de varios de sus jugadores.
El ministro Nuñez rechazó justamente esa lectura y la visión de quienes oponen una supuesta «Francia histórica» o «Francia cristiana», defendida por la extrema derecha, a una «nueva Francia», tesis de la extrema izquierda. «Solo hay una Francia», insistió, «una República en la que todo el mundo debe poder encontrar su lugar».
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La controversia estalla en la antesala de uno de los partidos más esperados del torneo: Francia y España se enfrentan el martes 14 de julio por un boleto a la final del Mundial 2026, donde espera el ganador del cruce entre Argentina e Inglaterra.
Con EFE, AFP y medios locales











