
Luego de que el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, afirmara que la Corte Penal Internacional (CPI) representa una amenaza para la soberanía y la independencia de su país, la Unión Europea calificó esas declaraciones de «inaceptables». Por su parte, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) advirtió que un eventual desmantelamiento de la CPI supondría un grave golpe para el orden jurídico internacional.











