Un triunfo parlamentario para el Gobierno de José Antonio Kast.
Después de más de doce horas de debate, que se extendieron hasta la madrugada de este jueves 16 de julio, el Senado dio luz verde a la mayoría de los artículos de la denominada Ley de Reconstrucción y Desarrollo Económico y Social, uno de los proyectos emblemáticos del actual Gobierno.
Las votaciones reflejaron la polarización política en torno a la iniciativa. Los principales artículos fueron aprobados por 26 votos a favor y 24 en contra, con el respaldo del oficialismo, integrado por partidos de la derecha y la ultraderecha.
“Hoy es un día importante para Chile (…) Chile necesita crecer y este proyecto lo hace posible”, afirmó el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, al término de la sesión.
La aprobación representa el primer gran éxito legislativo para Kast desde que asumió la Presidencia en marzo con la promesa de impulsar un programa de emergencia económica. Sin embargo, el proyecto aún no concluye su trámite parlamentario: al haber sido modificado en el Senado, deberá volver a la Cámara de Diputados para una revisión final.
¿Cuáles son las medidas centrales de la reforma?
El eje de la iniciativa es una reducción gradual del impuesto corporativo, que pasará del 27% actual al 23% en 2029, una medida que el Ejecutivo considera clave para atraer capitales y mejorar la competitividad del país.
El proyecto también incorpora un régimen de estabilidad tributaria para grandes inversiones. Tras las modificaciones introducidas en el Senado, las empresas que inviertan entre 50 y 100 millones de dólares podrán acceder a diez años de invariabilidad tributaria.
Las inversiones de entre 100 y 350 millones tendrán una garantía de quince años, mientras que los proyectos superiores a 350 millones podrán mantener sus condiciones fiscales durante dos décadas.
Entre otras disposiciones, la reforma contempla incentivos para la repatriación de capitales, la exención temporal del IVA para la compra de viviendas, beneficios tributarios para adultos mayores propietarios de su primera residencia y un nuevo mecanismo denominado “derecho al olvido financiero”, que permitirá eliminar de los registros las deudas prescritas o extinguidas después de cinco años.
Asimismo, se aprobaron medidas destinadas a agilizar permisos para proyectos de inversión y una cláusula que prevé compensaciones para empresas cuyos proyectos sean anulados por decisiones vinculadas a evaluaciones ambientales.
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Debate sobre impuestos, medio ambiente y cuentas fiscales
Precisamente, la compensación a inversionistas afectados por resoluciones ambientales fue uno de los puntos más controvertidos de la discusión. La oposición sostiene que la medida podría debilitar los controles ambientales y generar incentivos contrarios al interés público.
La senadora demócrata cristiana Yasna Provoste calificó parte de la reforma como una “amnistía tributaria”, mientras que sectores de centroizquierda y de izquierda anunciaron que recurrirán al Tribunal Constitucional.
“Es un día negro para las arcas fiscales”, afirmó la senadora Claudia Pascual, quien cuestionó que la disminución de impuestos no esté acompañada de mecanismos estructurales de compensación.
Las críticas también han sido respaldadas por organismos técnicos. Tanto el Consejo Fiscal Autónomo como el Fondo Monetario Internacional han advertido sobre los riesgos que la reducción de la carga tributaria podría representar para las metas fiscales del país si el crecimiento económico esperado no logra compensar la caída en la recaudación.
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La apuesta de Kast ante una economía debilitada
La discusión de la reforma coincide con un escenario económico complejo para Chile. El Producto Interno Bruto registró una contracción de 0,5% en el primer trimestre del año y la actividad económica ha acumulado varios meses de retroceso. A ello se suma una tasa de desempleo de 9,4% en el trimestre móvil comprendido entre marzo y mayo, el nivel más alto desde mediados de 2021.
El Gobierno sostiene que la reforma permitirá estimular la inversión, generar empleo y acelerar la reconstrucción de las regiones de Biobío y Ñuble, afectadas por incendios forestales.
Analistas consideran que la iniciativa refleja la orientación económica de la administración Kast, marcada por una mayor participación del sector privado y una reducción del papel del Estado. Para el politólogo Gilberto Aranda, el programa del mandatario representa una profundización de políticas de mercado inspiradas en las implementadas en Chile a finales de los años setenta y comienzos de los ochenta.
La próxima semana, la Cámara de Diputados deberá pronunciarse sobre las modificaciones introducidas por el Senado. Si alguna de ellas es rechazada, el proyecto pasará a una comisión mixta, lo que podría extender durante meses la tramitación de una de las reformas más relevantes y divisivas del actual Gobierno chileno.
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Con AP y EFE











