
El despido del ministro de Defensa, Mykhailo Fedorov, desató protestas inusuales en Kiev, Lviv y otras ciudades de toda Ucrania. Sus partidarios destacaron su papel a la hora de inclinar la balanza del campo de batalla a favor de Ucrania este año, gracias al aumento en la compra de drones y a una intervención crucial para desconectar a las unidades rusas de los servicios de internet de Starlink.











