El mayor peligro para el mapache Jimothy ya no es la naturaleza, sino el internet

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Es probable que Jimothy haya llegado tan lejos en parte gracias a la sofisticada inteligencia de los mapaches. Los hábitos maternales de la especie también debieron influir. Hasta la mitad de las crías mueren antes de abandonar la madriguera donde nacieron, pero las que logran salir son protegidas por sus madres mucho después del destete, a diferencia de las crías de muchas especies de pequeños mamíferos.

Según Jessica Castillo-Vardaro, cuyo laboratorio en la Universidad Estatal de San José se dedica a la ecología molecular y la fauna urbana, es probable que Jimothy ya haya superado el período más vulnerable de su vida. Ahora, explica, «no tiene muchos depredadores y su mayor riesgo es ser atropellado por un auto». Si bien su complexión física puede disminuir sus posibilidades de sobrevivir ante el ataque de un perro o un coyote, Castillo-Vardaro afirma que Jimothy «probablemente ha aprendido a evitar esas situaciones; de lo contrario, no seguiría con vida».

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Las investigaciones revelan que ver videos de animales en internet forja verdaderos lazos afectivos y puede hacernos sentir menos solos, por muy lejos que estemos.

Lo mejor que podemos hacer por Jimothy es dejarlo tranquilo

El gran cariño que los humanos sentimos por los animales que se convierten en estrellas de internet a menudo choca con la cruda realidad de la vida en la naturaleza, sobre todo en el caso de especies con una esperanza de vida mucho más corta que la nuestra. Castillo-Vardaro señala las populares transmisiones en vivo de nidos de aves en las que se ve a los depredadores abalanzarse para comerse los huevos o las crías. «Es triste, pero forma parte de la naturaleza, y no deberíamos rehuirlo».

Si a esto le sumamos las prácticas perjudiciales con las que los creadores de contenido y los influencers utilizan a los animales para ganar influencia, como montar «rescates» y hacerse selfies intrusivas, o incluso intentar domesticarlos como mascotas, el motivo de preocupación se agrava. De hecho, los biólogos especializados en fauna silvestre que han hablado con WIRED coinciden en que la fama de Jimothy podría ser, en estos momentos, la mayor amenaza para su bienestar.

Castillo-Vardaro señala que los mapaches urbanos tienen «áreas de distribución» reducidas y que los vecinos que siguen a Jimothy para grabarlo «pueden resultar muy molestos y estresarlo». Si acaba trasladándose a un lugar desconocido para evitar la atención, eso puede acarrear nuevos peligros. Podrían producirse una dependencia malsana de los humanos, la exposición a enfermedades, conflictos con mascotas y un mayor riesgo de atropellos.

«En el mejor de los casos, perderemos el rastro de Jimothy dentro de unos meses, y podremos recordar este verano con cariño, pensar en él y esperar que siga ahí fuera, viviendo su pequeña y feliz vida en algún lugar seguro», afirma Castillo-Vardaro.

Artículo originalmente publicado en WIRED. Adaptado por Alondra Flores.

El mayor peligro para el mapache Jimothy ya no es la naturaleza, sino el internet