Los aspirantes que obtuvieron los puntajes más altos en el examen de admisión a alguna de las más de 130 carreras que ofrece la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) deberán presentar un examen de control presencial para confirmar su ingreso a la máxima casa de estudios. Esto responde a las anomalías detectadas durante el primer proceso de admisión completamente en línea realizado por la institución.
La medida fue recomendada por la Comisión Técnica para la Revisión del Proceso de Ingreso a la Licenciatura 2026, presidida por Eduardo Bárzana García. El académico explicó que esta evaluación se aplicará a los aspirantes que obtuvieron puntajes iguales o superiores al mínimo de aceptación registrado entre 2021 y 2025 para cada programa, plantel y modalidad de estudios. De esta manera, los lugares se asignarán con base en los resultados obtenidos en el examen de control.
“De esta manera, la universidad ofrecerá una oportunidad de participar en el examen de control a quienes ya recibieron un primer aviso de selección y a quienes, alcanzando los puntajes antes referidos, pudieron no haber sido seleccionados como consecuencia de las irregularidades detectadas”, precisó.
Las autoridades universitarias subrayaron que esta prueba de control no constituye un nuevo examen de admisión ni implica una imputación de conducta irregular contra los aspirantes. Explicaron que se trata de un mecanismo previsto desde el inicio en los lineamientos establecidos en la convocatoria.
“No se trata de un nuevo examen; se trata de un examen de control precisamente para garantizar que las personas aceptadas realizaron realmente un esfuerzo y no tuvieron una ayuda que los puso en ventaja con relación a las y los demás aspirantes”, señaló Leonardo Lomelí Vanegas, rector de la UNAM.
Tras la publicación de los resultados del primer examen de ingreso a la licenciatura aplicado completamente en línea, diversos análisis estadísticos revelaron un comportamiento atípico en los puntajes, particularmente en carreras de alta demanda como medicina y derecho.
La situación generó dudas sobre la transparencia, la equidad y la integridad de un proceso que, durante décadas, ha buscado seleccionar a los estudiantes con mejor desempeño académico. Las inquietudes aumentaron conforme en redes sociales se difundieron sospechas de fraude y denuncias sobre posibles trampas, mientras algunos aspirantes y creadores de contenido fueron señalados por presuntamente utilizar o promover herramientas de inteligencia artificial y otros métodos para obtener mejores resultados.
La UNAM hace un llamado a no hacer trampa
Con el propósito de esclarecer lo ocurrido, la UNAM integró la Comisión Técnica para la Revisión del Proceso de Ingreso a la Licenciatura 2026. Aunque en este primer informe el comité no identificó ni expuso las causas específicas detrás del comportamiento anómalo de los resultados, Lomelí sugirió que la hipótesis con mayor sustento apunta a la existencia de prácticas fraudulentas.
“El hacer trampa es algo que no solamente daña a la institución, es algo que daña a la sociedad en su conjunto, es algo que erosiona el tejido social, es una práctica que debemos desterrar. Necesitamos a personas comprometidas con su formación individual, pero también con el servicio a la sociedad y eso solo se puede lograr si ponemos nuestro mejor empeño en adquirir la mejor formación”, enfatizó el rector.
Las autoridades universitarias no dieron a conocer las fechas ni el procedimiento que seguirá la aplicación del examen de control. Únicamente solicitaron a los aspirantes mantenerse atentos a los avisos que emitirán “en las próximas horas”.











