¿De la crisis migratoria a la diplomática?: el alcance de la suspensión de Italia del acuerdo Schengen con España

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Lo que comenzó como un problema nacional explotó este viernes como un escándalo continental después de que Italia anunciara que suspende el acuerdo Schengen de libre circulación de la Unión Europea con España.

¿La razón? El cruce masivo de migrantes desde Marruecos hacia Ceuta, ciudad española en el norte de África. Más de 50.000 personas, entre ellos 7.000 menores, llegaron al territorio de la UE nadando o bordeando el espolón que los separaba de la ciudad de 83.500 habitantes, el jueves 30 de julio. Al menos 57 migrantes murieron mientras cruzaban el mar.

«El Gobierno ha decidido suspender temporalmente el régimen de libre circulación previsto en el espacio Schengen para las conexiones marítimas y aéreas con España, reintroduciendo los controles fronterizos. Se trata de una medida extraordinaria, adoptada para salvaguardar la seguridad nacional y prevenir posibles repercusiones para nuestro país. La medida se mantendrá en vigor únicamente durante el tiempo necesario, prestando especial atención a limitar cualquier impacto en los flujos turísticos de verano», señala la primera ministra de Italia, Giorgia Meloni en un mensaje difundido en la plataforma X.

La medida llegó pese a que el Ejecutivo español señaló que más de 48.000 migrantes–de los cerca de 50.000 que cruzaron de forma irregular–ya habían retornado voluntariamente a Marruecos.

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¿Qué implica en la práctica la medida de Italia?

Si bien Italia no puede cerrar sus fronteras con otro país del espacio Schengen, sí puede instalar controles de acceso para exigir la documentación a quienes entren en el país.

Roma anunció que la suspensión estará en vigor durante un mes, tiempo durante el que reimplanta controles fronterizos con España.

Sin embargo, el país vecino aclaró que la medida no afectaría a los ciudadanos españoles ni a los de otros países de la UE que viajen a Italia, sino que implicaría controles selectivos a los ciudadanos extracomunitarios que lleguen desde España por vía aérea o marítima.

«La medida se mantendrá en vigor solo el tiempo necesario, con especial atención a limitar cualquier impacto en los flujos turísticos de verano», añadió en redes sociales.

«Ningún Estado miembro puede suspender unilateralmente la participación de otro en Schengen, Según la legislación de la UE»

Pero, ¿es posible desvincular a un Estado de la alianza europea para la libre circulación? Joseph Borrell, exalto representante de la UE para asuntos exteriores y política de seguridad, destacó que «ningún Estado miembro puede suspender unilateralmente la participación de otro en Schengen, Según la legislación de la UE. Esa opción simplemente no existe en el marco jurídico de la Unión». 

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Imagen de portada: © France 24

Para Jordi Cañas, exdiputado del Parlamento europeo, la respuesta del Gobierno de Meloni contra España es «paradójica», teniendo en cuenta que Italia «es el país de la UE que más entradas irregulares ha sumado en los últimos años», con 478.600 ingresos entre 2021 y 2026, según datos de la Agencia Europea de la Guardia de Fronteras y Costas (Frontex), citados este viernes por el presidente español.

El analista destacó que «existe la posibilidad de que un país pueda levantar controles ante una situación de alerta migratoria» e incluso «Italia puede salirse de Schengen». Sin embargo,»no puede sacar a España», zanjó.

Entre medias, la ministra de Interior de Finlandia, Mari Rantanen, respaldó la propuesta de la Administración de Meloni al sostener que «España ha fracasado por completo en la protección de la frontera exterior del espacio Schengen frente a la migración irregular».

Se sumó a ella la primera ministra de Dinamarca, la socialdemócrata Mette Frederiksen, quien abogó por considerar «todas las posibilidades, incluida la suspensión de la cooperación de Schengen» a España.

En la misma línea, el primer ministro sueco, Ulf Kristersson, instó al Gobierno español a  que «cumpla con sus compromisos dentro de la cooperación en el Acuerdo de Schengen» y se mostró listo para «adoptar las medidas necesarias para proteger el orden en el control fronterizo».

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Ceuta «no es territorio Schengen»

Stiven Forti, analista político especializado en extremas derechas, explicó a France 24 que la idea de marginar a España del Acuerdo de Schengen «no tiene ningún sentido», dado que «Ceuta y Melilla —el otro enclave español ubicado en el norte de África— no hacen parte del espacio Schengen». Cuando España se adhirió al acuerdo de libre circulación en 1991 aceptó un estatus especial para estos territorios, que los excluye de su plena integración

Migrantes se concentran en la parte marroquí de la playa del Tarajal antes de intentar cruzar a Ceuta (España), el jueves 30 de julio de 2026.
Migrantes se concentran en la parte marroquí de la playa del Tarajal antes de intentar cruzar a Ceuta (España), el jueves 30 de julio de 2026. © EFE/Reduan

«Para cruzar de Ceuta al territorio español o a cualquier otro territorio de la UE, los ciudadanos extracomunitarios deben pasar un control de pasaportes», ahonda Forti, lo que implica que los migrantes que atravesaron la frontera no tendrán libre tránsito en el espacio Schengen solo por el hecho de haber pisado la ciudad ibérica.

«Lo que se esta diciendo es pura demagogia e irresponsabilidad», apunta Forti, también profesor de historia contemporánea de la Universidad Autónoma de Barcelona.

El exdiputado europeo Jordi Cañas señala que la idea de expulsar a España del espacio Schengen por la situación en Ceuta responde a «fines de política interior e ideológica», del que responsabiliza a Giorgia Meloni, que ha hecho de las políticas antimigratorias una de las banderas del Gobierno italiano. La líder italiana enfrentará elecciones generales a inicios de 2027.

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Epidemia desinformativa: la ultraderecha global instrumentaliza la crisis en Ceuta

Mientras el Gobierno español denuncia una «violación de la integridad territorial» en Ceuta, la principal fuerza de la oposición —el Partido Popular (PP)— y la ultraderecha —encarnada en Vox—, prefieren hablar de una «invasión»

Miguel Tellado, portavoz del PP en el Congreso de los Diputados, llegó a sostener que los extranjeros se sintieron atraídos a cruzar a España debido a «la regularización masiva e irresponsable de Pedro Sánchez», cuyo Gobierno aprobó por decreto resolver la situación de al menos medio millón de extranjeros en situación irregular.

No obstante, para Stiven Forti, analista especializado en extremas derechas, el planteamiento de Tellado «es desinformación porque la regularización de migrantes se anunció en febrero y el plazo para acogerse a ella ya ha terminado (el 30 de junio)».

Y añade: «Si esa hubiese sido la causa, la avalancha de migrantes en Ceuta hubiese tenido que pasar entre febrero y junio, pero tampoco en ese caso hubiese servido de nada porque la regularización pone como requisito que se tiene que residir en España antes del 1 de enero de 2026 y demostrar una residencia de como mínimo cinco meses».

Jóvenes migrantes nadando en la frontera entre Marruecos y Ceuta, el 31 de julio de 2026.
Jóvenes migrantes nadando en la frontera entre Marruecos y Ceuta, el 31 de julio de 2026. © Jorge Guerrero / AFP

Por estos mismos motivos, Nieves Fernández, coordinadora de cátedra de la Universidad de Nebrija, también señala a France 24 que la regularización extraordinaria es una causa «muy poco probable» para la incursión en Ceuta.

Múltiples agrupaciones de ultraderecha en Europa también se han hecho eco de los señalamientos contra el Gobierno de España. En Francia, Jordan Bardella, presidente de la Agrupación Nacional (RN), presionó al presidente Emmanuel Macron para «reforzar urgentemente los controles en la frontera terrestre con España».

Marine Le Pen, líder de RN, aseguró que en caso de ganar las presidenciales en 2027 detendrá «esta locura reservando la libre circulación Schengen a los nacionales de la UE».

Aunque el Elíseo no respaldó la propuesta del gobierno italiano de marginar a España del espacio Schengen, ordenó quintuplicar la presencia policial en la frontera con España.

Spanish Prime Minister Pedro Sanchez makes declarations in Ceuta, Spain, amid mass crossings of migrants on foot and by sea from Morocco into Spanish territory, July 31, 2026
El primer ministro español, Pedro Sánchez, hace declaraciones en Ceuta, España, en medio de cruces masivos de migrantes a pie y por mar desde Marruecos, el 31 de julio de 2026. © Fabian Bimmer / Reuters

Paralelamente, Alice Weidel, líder de la ultraderecha alemana, concentrada en el partido Alternativa para Alemania (AfD), se mostró a favor de que se suspenda el espacio Schengen «si es necesario» y abogó por ejecutar «con rigor» las devoluciones de migrantes.

El analista especializado en extremas derechas Stiven Forti destacó que «el tema de la migración se ha convertido en los últimos años en uno de los estandartes de la derecha más radical, entonces todo esto les viene muy bien en su discurso para supuestamente demostrar teorías de la conspiración, como las del Gran Reemplazo, y poner sobre la mesa un endurecimiento de las políticas migratorias».

El debate cruzó el Atlántico. El presidente estadounidense, Donald Trump, incluso afirmó que Estados Unidos se convertiría en la próxima Ceuta en caso de que el Partido Demócrata regrese a la Casa Blanca.

¿Qué motivó a los migrantes a cruzar la frontera?

Para el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, el detonante de la incursión masiva de migrantes fue una sentencia reciente del Tribunal Supremo español que prohíbe las devoluciones inmediatas de quienes cruzan a nado la frontera por Marruecos. Sánchez culpó a «las mafias que trafican con seres humanos» de crear falsas expectativas a raíz del fallo judicial para alentar a los extranjeros a jugarse la vida en la frontera.

Para Forti, el pronunciamiento del Supremo «ha sido un elemento que ha facilitado que muchos marroquíes intentaran entrar en Ceuta para aprovechar ese cambio».

Además, los analistas consultados coinciden en otro factor esencial: la complicidad del Estado marroquí. Forti, señala que «Marruecos tiene responsabilidad», como evidencia el hecho de que «las fuerzas de seguridad no hicieron su trabajo» de vigilancia en la frontera con Ceuta.

«Marruecos jugó, como (el presidente de Turquía) Erdogan ha hecho durante muchos años con la UE, con el riesgo de abrir las puertas para que haya una llegada masiva de migrantes», agregó.

En la misma línea, el exdiputado y analista Jordi Cañas sostiene que Marruecos «utilizó una vez más la migración irregular como un instrumento de la guerra híbrida contra España, tal como lo hizo en 1975 y en 2021».

En mayo de 2021, más de 8.000 personas cruzaron la frontera con Ceuta. El incidente fue provocado en medio de una crisis diplomática entre España y Marruecos después de que el Gobierno español admitiera el traslado del líder del Frente Polisario, Brahim Ghali, enemigo del Estado marroquí, a un hospital español para tratamiento médico.

A pesar de este antecedente, el Gobierno español ha volcado la responsabilidad en los traficantes de migrantes, sin comentar el papel que desempeñaron las fuerzas de seguridad marroquíes. Ambos expertos coinciden en que la postura del Ejecutivo de Pedro Sánchez busca «evitar una crisis diplomática» con el país vecino, en palabras de Forti.

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Imagen de portada: © France 24

En este escenario, resulta sorpresivo para Cañas que la respuesta de algunos miembros de la UE sea culpabilizar a España, cuando ha sido esta nación la que se declara víctima de una violación a su soberanía.

El exdiputado comunitario subrayó que Bruselas tiene múltiples recursos para presionar Marruecos, como el acuerdo firmado entre la UE y Rabat por 500.000 millones de dólares en el periodo 2021-2027, de los cuales cerca de 150 millones fueron destinados a combatir la migración irregular.

Además, Marruecos y Europa comparten millonarios acuerdos comerciales que el bloque continental podría supeditar a un control más efectivo en la frontera con España. 

Con Reuters y EFE

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