
Estados Unidos prometió la «peor ofensiva económica» lanzada contra un adversario con una serie de medidas contra Irán. Aunque las sanciones y presiones no han sido aplicadas, el impacto de la guerra ya se siente en las calles iraníes. En Teherán, los ciudadanos aseguran que la situación de la población «se ha deteriorado» y las medidas del Gobierno iraní «han tenido poco efecto».













