
En 1894, durante la Exposición Universal de Amberes, 144 congoleños fueron llevados a Bélgica para ser exhibidos ante el público en el llamado Pabellón del Congo, en pleno corazón de la ciudad. Sometidos a condiciones extremas, siete de ellos murieron a causa de enfermedades. Aquel episodio, conocido como un “zoológico humano”, se convirtió en uno de los capítulos más oscuros de la historia colonial belga. Reportaje de Alix Le Bourdon para France 24.
Más de un siglo después, aquella memoria sigue presente en Amberes. El pasado mes de mayo, la ciudad dio un paso hacia el reconocimiento de las víctimas al inaugurar un monumento en su memoria, en un cementerio a las afueras de la ciudad, atendiendo así a una demanda de la comunidad congoleña.
El homenaje busca recuperar la memoria de quienes fueron deshumanizados y expuestos como una atracción durante la época colonial, pero también obliga a Amberes a mirar de frente su pasado racista.
Hoy, más de 130 años después de aquella exposición, Amberes intenta saldar una deuda con las víctimas y afrontar los fantasmas de un pasado que todavía interpela a Bélgica.












