
Es un golpe de efecto para la Vuelta a España y una conmoción para el ciclismo mundial. El esloveno Tadej Pogačar (UAE), que lideraba con holgura la carrera en suelo español, se vio forzado a retirarse en el transcurso de la octava etapa tras sufrir una dura caída a 32 kilómetros de la meta.
Pogačar perdió primero el control, algo inhabitual en él, aparentemente por una piedra que había en la carretera, según se aprecia en algunas imágenes de la transmisión oficial.
El esloveno se fue con dureza al suelo, causando la caída de otros ciclistas del pelotón, que se dirigía al puerto de montaña de Barx, en Simat de la Valldigna (provincia de Valencia), el principal obstáculo de una etapa –en teoría– de transición, ideal para velocistas, entre Puçol y Xeraco.
Con el hombro y el codo ensangrentados y su maillot rojo –que lleva el líder de la prueba– desgarrado, Pogačar ensayó levantarse para continuar, pero hizo muecas de dolor en su clavícula izquierda y optó por el abandono.
El doctor Álvaro Ortiz, uno de los que lo atendió tras el accidente, explicó a la cadena RTVE que la caída fue «bastante fuerte» y le produjo «mucho dolor».
«Ha intentado subirse a la bicicleta, pero al apoyar el brazo izquierdo no ha podido ejercer presión», indicó el médico.
De inmediato, el líder del UAE Team Emirates fue trasladado en ambulancia a un centro hospitalario para realizarle pruebas y determinar la gravedad de la lesión.
A falta de los exámenes clínicos, el diagnóstico inicial de Ortiz fue que el esloveno sufrió un traumatismo craneoencefálico con una posible fractura en la clavícula izquierda y varias contusiones. Consultado sobre los plazos de recuperación, aclaró que «si tiene alguna fractura, podría ser quirúrgico incluso», lo que le demandaría más tiempo para regresar a las pistas.
Una caída inédita que sepulta el sueño de ganar las tres Grandes Vueltas
Pogačar, el gran favorito a ganar la Vuelta a España, había iniciado la jornada del 29 de agosto con una amplia ventaja en el liderazgo, producto de tres victorias de etapa, lo que le permitía aventajar por 3:50 minutos al español Enric Mas (Movistar) y por 4:50 a su compatriota Primoz Roglic (Red Bull-BORA-hansgrohe).
Esta era apenas la segunda participación del ciclista de 27 años en la competición ibérica, siete años después de su única aparición, en la que terminó 3º.
Este regreso a la Vuelta perseguía el objetivo de convertirse en el noveno hombre en ganar las tres Grandes Vueltas del ciclismo mundial. Cinco veces campeón del Tour de Francia (ha ganado las últimas tres ediciones) y ganador del Giro de Italia en 2024, la prueba española era la única que le faltaba a Pogačar, una meta que seguirá pendiente.
Además, su retiro significa que por primera vez no terminará en el podio de una Gran Vuelta, como había ocurrido en sus nueve participaciones anteriores de estas carreras, y es también su primer abandono en una carrera por etapas.
En diálogo con la prensa luego del accidente, el director del UAE Team Emirates, Joxean Fernández ‘Matxin’, lamentó «una caída que ocurre en el ciclismo», un deporte que «te da para bien y para mal».
«Ha intentado levantar y ahí se dio cuenta. En principio quería continuar, pero en el momento se agarraba el brazo para intentar levantarlo él mismo. Obviamente es una caída difícil de asimilar, pero es motivación para el equipo. Él nos ha dado muchas victorias, esperemos que el equipo le dé victorias a Tadej», subrayó.
De cara al futuro, el gerente deportivo afirmó que «hay que estar con los chicos, con Tadej» y «esperar que no sea algo grave, que se pueda recuperar para pensar, por qué no, en el Mundial». «Vamos a esperar la definición de los doctores y sacar conclusiones después», sentenció ‘Matxin’.
Pogačar es el vigente bicampeón del Campeonato Mundial de Ciclismo en Ruta y debería defender la corona del 20 al 27 de septiembre en Montreal (Canadá), una posibilidad que dependerá de la gravedad de su lesión.
El francés Coquard gana una etapa caótica, el español Mas asume el liderazgo
Pese a tratarse de un recorrido de 171 kilómetros sin grandes desniveles e ideal para velocistas, la octava etapa se tornó caótica con varias caídas, antes y después del duro accidente protagonizado por Pogačar.
El último choque se produjo a metros de la meta, causando que varios corredores del pelotón terminaran en el suelo. Una veintena de ellos quedó por delante y, en la definición, se impuso el francés Bryan Coquard, del equipo Cofidis, quien a sus 34 años ganó por primera vez una etapa en una ‘grande’, por delante del danés Mads Pedersen y del belga Jordi Meeus.
Por el abandono de Pogačar, el español Enric Mas, del equipo Movistar, asumió el maillot rojo del líder, aunque optó por no ponérselo cuando se lo entregaron por respeto al esloveno. Tanto en la ceremonia posterior a la carrera como en las entrevistas televisivas, optó por cargarlo en sus manos.
En declaraciones a la cadena Eurosport, el competidor de 31 años reconoció que «recibir el maillot rojo por una caída no es una buena sensación».
«Intentaremos defenderlo mañana, pero esta noche necesitamos asimilar lo sucedido y brindarle a Tadej todo nuestro apoyo; esperamos que se recupere pronto. Decidimos con el equipo que no iba a usar la camiseta roja (hoy), pero si me la merezco mañana, la usaré», subrayó.
Mas se convirtió así en el primer ciclista español en liderar la carrera desde Jesús Herrada en 2018 y está ante la oportunidad de su vida para ganar una prueba en la que fue segundo en tres ocasiones (2018, 2021, 2022).
La lucha en la clasificación general, eso sí, se ajusta con la ausencia de Pogačar. Mas aventaja por 1:11 minutos al austríaco Felix Gall (Decathlon) y por 1:33 a Roglic. Más atrás asoman el estadounidense Sepp Kuss (Visma) a 2:15, el británico Oscar Onley (INEOS) a 2:16 y el ecuatoriano Richard Carapaz (EF Education-EasyPost) a 2:22.
Uno de ellos espera ser quien se corone cuando concluya la Vuelta a España, el 13 de septiembre en Granada. Pero hoy, la prueba lamenta la abrupta salida del que estaba llamado a ser su rey.
Con EFE y AP












