En México, una persona adulta recibe un intento de estafa digital cada cuatro días, lo que equivale a 86 tentativas en un año. Estos son algunos de los hallazgos del Informe sobre el Estado de las Estafas en México 2025, de la Alianza Global contra las Estafas (GASA), que analizó la frecuencia, las modalidades, las consecuencias económicas y emocionales en torno a este tipo de fraudes en el país.
La investigación se desprende de un estudio internacional realizado entre más de 46,000 participantes en 42 mercados. En particular, los resultados correspondientes a México se basan en las respuestas de 1,000 adultos de 18 años o más a una encuesta en línea de 15 minutos, realizada entre el 26 de febrero y el 14 de marzo de 2025.
El sondeo reveló que 76% de los participantes reconoció haber sido víctima de al menos una estafa en algún momento de su vida, mientras que 59% dijo haber sufrido una durante los últimos 12 meses. Entre quienes fueron víctimas en ese periodo, el promedio fue de 1.8 fraudes por persona, pese a que 76% de la muestra afirmó sentirse seguro de su capacidad para identificar un engaño digital.
“Las estafas en línea no son solo un problema para los consumidores, sino que ahora representan una gran amenaza para la confianza digital, la estabilidad económica y la seguridad personal”, precisa el estudio.
De acuerdo con el reporte, WhatsApp se mantiene como el principal espacio de contacto entre víctimas y delincuentes, con 78%, seguido por Facebook, con 46%; Gmail y Telegram, ambos con 34%, e Instagram, con 20%.
Entre quienes fueron contactados por estafadores, 55% sufrió una estafa de compras; 48%, una de inversión; 47%, una relacionada con un depósito inesperado; 41%, robo de identidad, y 39%, chantaje o extorsión. Cabe destacar que 30% fue víctima de una estafa romántica.
El documento también sugiere que los hombres de la generación millennial, con alto nivel educativo, padres de hijos de entre 7 y 17 años y que suelen confiar más en su capacidad para reconocer un engaño, figuran entre las víctimas más frecuentes.
Según los testimonios recabados por GASA, las modalidades de fraude van desde mensajes que informaban falsamente sobre un paquete retenido hasta el robo de fotografías y contactos para simular un secuestro.
Más allá de las pérdidas económicas
En todos los casos, el impacto económico es significativo. El 34% de los adultos mexicanos encuestados afirmó haber perdido dinero por estafas durante los últimos 12 meses, con una pérdida promedio de 4,562.5 pesos por víctima. Esto sugiere que, tan solo durante el último año, los estafadores obtuvieron en conjunto cerca de 139,000 millones de pesos mediante estas prácticas ilícitas. El monto muestra la dimensión económica que pueden alcanzar estos delitos en el país.
En materia de recuperación, 67% de quienes perdieron dinero denunció la estafa ante el servicio de pago, mientras que 33% no lo hizo. Sin embargo, solo 17% logró recuperar al menos una parte del dinero.
El informe también advierte sobre las consecuencias psicoemocionales de estos delitos en la población. “El impacto de las estafas va más allá de las pérdidas económicas: más de cuatro quintas partes de quienes fueron víctimas afirmaron sentirse muy o bastante estresados al momento del fraude, y casi la mitad señaló que este tuvo un impacto significativo o moderado en su bienestar mental”, afirma.
Ante este escenario, los especialistas de GASA proponen una serie de acciones agrupadas en cuatro grandes frentes:
- Empoderar a los consumidores: campañas nacionales permanentes de concientización; líneas nacionales de ayuda para víctimas, tanto telefónicas como en línea; y sistemas integrales que proporcionen asistencia financiera, jurídica y psicológica.
- Crear una Internet web más segura: trabajar con empresas de telecomunicaciones y tecnología para bloquear estafas antes de que lleguen a los usuarios; mejorar la trazabilidad del fraude transfronterizo y exigir mayor transparencia a vendedores, plataformas y proveedores de pagos.
- Fortalecer la cooperación: crear una red internacional de centros nacionales contra las estafas, desarrollar un sistema global de intercambio de datos en tiempo real, responsabilizar a los proveedores de servicios por los fraudes cometidos mediante sus plataformas y permitirles advertir, bloquear y eliminar actividades fraudulentas.
- Perseguir el fraude organizado: crear una red mundial de investigación y enjuiciamiento para perseguir a los grupos de fraude que operan entre distintas jurisdicciones.













