Alemania acusó oficialmente a Rusia, el martes 1 de septiembre, de estar detrás del dron cargado de explosivos descubierto a principios de agosto en el aeropuerto de Leipzig.
Para subrayar la condena de Berlín, el jefe de la diplomacia alemana, Johann Wadephul, anunció al mismo tiempo una serie de medidas de represalia: el cierre en Bonn del último consulado ruso del país y del centro cultural «Casa Rusa» en Berlín; el «refuerzo» de la presión sobre la «flota fantasma rusa» y una propuesta para incluir a nuevos ciudadanos rusos en las listas de sanciones europeas.
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«Alemania da uno de los primeros pasos diplomáticos concretos», explica Julian Pawlak, especialista en cuestiones de seguridad y defensa del Instituto Alemán de Asuntos Internacionales y de Seguridad (SWP). Aunque Berlín ya ha atribuido a Moscú otras acciones de sabotaje desde 2022 y el inicio de la invasión a gran escala de Ucrania, es la primera vez que el país ofrece una respuesta diplomática de este nivel.
Estas medidas envían «un mensaje sencillo a Rusia: ‘Desaprobamos vuestras acciones y estamos reaccionando'», analiza Christian Kaunert, especialista en cuestiones de seguridad internacional de la Universidad de la Ciudad de Dublín.
Aunque considera que esta respuesta de Berlín es esencialmente «simbólica», destaca que, al cerrar el consulado de Bonn, Alemania «asesta un golpe a las operaciones de inteligencia rusas» que se llevan a cabo a través de las representaciones diplomáticas.
Es cierto que la embajada de Rusia en Berlín sigue existiendo, pero esta decisión «dificulta logísticamente que Rusia continúe con algunas de sus actividades».
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Silencio de Friedrich Merz
El canciller alemán Friedrich Merz, ausente el martes en la rueda de prensa, no hizo ninguna declaración. Para anunciar sus medidas de represalia contra Moscú, Alemania optó, por tanto, por enviar a primera línea a su ministro del Interior, Alexander Dobrindt, y a su ministro de Asuntos Exteriores, Johann Wadephul. Una elección «inteligente y acertada» para Christian Kaunert.
«Probablemente fue más prudente que el canciller no se pronunciara personalmente, con el fin de conservar un margen de maniobra para poder dialogar con los dirigentes rusos más adelante», opina, ya sea tras nuevos ataques rusos en territorio alemán o durante posibles negociaciones de paz entre Rusia y Ucrania. «Si el canciller se hubiera pronunciado públicamente, habría dificultado mucho más esa posibilidad en el futuro».
De hecho, la semana pasada, el canciller alemán se cuidó mucho de mencionar a Moscú cuando advirtió a los autores de ataques híbridos —ciberataques, actos de sabotaje, desinformación— de que «pagarían el precio».
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¿Coordinación dentro de la UE?
Desde el anuncio de Berlín, las reacciones europeas han sido numerosas. Se ha convocado a los encargados de negocios rusos en París, Lisboa y ante la Unión Europea, mientras que el ejecutivo de Bruselas ha mostrado su apoyo a Alemania.
«Se trata de un ataque perpetrado con material militar por agentes rusos en territorio de la Unión Europea. No lo toleraremos», denunció la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, mientras que la jefa de la diplomacia europea, la estonia Kaja Kallas, consideró que el envío de un dron ruso a Leipzig presentaba «las características de un acto de terrorismo respaldado por un Estado».
Estas reacciones sugieren que «incluso antes de que Alemania anunciara sus decisiones, es probable que ya hubiese una coordinación dentro de la UE y con la OTAN. Por lo tanto, cabe esperar toda una serie de medidas en los próximos días», señala Christian Kaunert.
Y es que uno de los objetivos de los ataques híbridos atribuidos a Rusia en Europa es disuadir a los europeos de apoyar a Ucrania. Para Julian Pawlak, «los gobiernos y las poblaciones de los países europeos deben tomar conciencia de que esto forma parte de una campaña más amplia destinada a desestabilizar y sembrar el miedo en las sociedades, y no deben dejarse intimidar por este tipo de acciones».
En cualquier caso, la respuesta de Berlín no parece haber impresionado a Vladímir Putin. Tras convocar al encargado de negocios alemán en el Ministerio de Asuntos Exteriores ruso, el líder del Kremlin ha desestimado las medidas de represalia, que, según él, están relacionadas con las «próximas campañas electorales» en Alemania.
Este artículo fue adaptado de su versión original en francés












