Fallamos: superar 1.5 °C de calentamiento ya es inevitable, según la ONU

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Durante más de una década, limitar el calentamiento global a 1.5 °C respecto a los niveles preindustriales ha sido una de las principales referencias de la política climática internacional porque marca el umbral a partir del cual los riesgos climáticos se agravan de forma considerable. Ahora, el nuevo informe del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) concluye que, bajo las políticas actuales y las trayectorias posibles a corto plazo, superar ese límite ya se considera inevitable.

El informe Limiting Overshoot, publicado el 2 de septiembre, señala que el planeta probablemente cruzará los 1.5 °C en los próximos años. El escenario más optimista sitúa el aumento máximo de la temperatura alrededor de 1.8 °C, mientras que otras previsiones contemplan picos superiores a 2 °C. El PNUMA plantea una trayectoria de “sobrepaso, punto máximo y descenso”, que busca limitar cuánto sube la temperatura, reducir el tiempo que permanece por encima de 1.5 °C y después tratar de regresar por debajo de ese nivel.

La advertencia marca un cambio importante en la respuesta internacional al calentamiento global. Los 1.5 °C siguen siendo una referencia central del Acuerdo de París, que establece el objetivo de mantener el aumento de la temperatura mundial muy por debajo de 2 °C y continuar los esfuerzos para limitarlo a 1.5 °C. El nuevo escenario coloca el foco en cuánto se rebasará ese nivel y durante cuánto tiempo.


Una imagen de satélite del tifón Dolphin, el 7 de agosto de 2026, azota Okinawa mientras se desplaza en dirección oeste-noroeste hacia Taiwán y la costa este de China.

La Organización Meteorológica Mundial advierte que el fenómeno climático que está provocando una ola de calor en el Pacífico durará al menos hasta febrero, con graves consecuencias para el clima en todo el mundo.


El planeta ya superó 1.5 °C durante un año

En 2024, la temperatura media mundial se situó aproximadamente 1.55 °C por encima del promedio de 1850-1900, de acuerdo con la Organización Meteorológica Mundial (OMM). Fue el año más cálido de los 175 años de registros disponibles y probablemente el primer año natural completo que superó los 1.5 °C.

Ese resultado refleja tanto la tendencia de largo plazo provocada por el cambio climático como variaciones naturales que pueden elevar o reducir temporalmente la temperatura. El calentamiento global se evalúa sobre periodos más largos, por lo que la OMM aclaró que el dato de 2024 no implicaba que el mundo hubiera superado de forma sostenida los 1.5 °C.

El nuevo informe del PNUMA se centra precisamente en ese escenario de calentamiento sostenido. Naciones Unidas utiliza el término overshoot o sobrepaso para describir una trayectoria en la que la temperatura rebasa temporalmente un determinado nivel, alcanza un punto máximo y posteriormente comienza a descender.

La magnitud y la duración de ese sobrepaso dependerán en gran medida de las emisiones de gases de efecto invernadero de los próximos años. Ambas variables serán determinantes para la intensidad de los impactos que experimenten las sociedades y los ecosistemas.

Cada décima adicional aumenta los riesgos

Los efectos y riesgos del calentamiento aumentan conforme sube la temperatura. Un mundo que alcanza 1.6 °C, 1.8 °C o supera 2 °C enfrenta niveles de riesgo diferentes, por lo que limitar cada fracción adicional de grado sigue teniendo consecuencias importantes.

El PNUMA advierte que cada fracción adicional de grado y cada año por encima de 1.5 °C intensifican los riesgos y los impactos del cambio climático. El Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC) ya había concluido que los daños aumentan conforme crecen la magnitud y la duración del sobrepaso. Un calentamiento mayor también eleva la posibilidad de cruzar puntos de inflexión capaces de desencadenar transformaciones profundas y, en algunos casos, irreversibles.

La duración del sobrepaso también condiciona las posibilidades de adaptación. El PNUMA advierte que un calentamiento mayor y más prolongado aumentaría los impactos sobre la salud, la seguridad alimentaria, el suministro de agua, las ciudades, la infraestructura y las economías, además de acercar a algunos sistemas a sus límites de adaptación.

Fallamos: superar 1.5 °C de calentamiento ya es inevitable, según la ONU