
El precio promedio de la gasolina en Estados Unidos alcanzó este fin de semana un máximo histórico de 4,14 dólares por galón (3,785 litros), en un nuevo reflejo del impacto que la guerra contra Irán está teniendo sobre el mercado energético y el suministro mundial de crudo.
El dato, difundido por la Asociación Americana del Automóvil (AAA), supone un incremento de cuatro centavos respecto de la semana anterior y supera por amplio margen el récord registrado para el mismo período en años anteriores.
Nunca antes el precio promedio de la gasolina había superado los 4 dólares por galón durante el fin de semana del Día del Trabajo, una festividad que marca tradicionalmente el cierre del verano en Estados Unidos. El máximo anterior para estas fechas se había registrado en 2012, cuando el galón llegó a 3,82 dólares.
La diferencia también es significativa respecto del año pasado: en el mismo fin de semana de 2025, los conductores estadounidenses pagaban en promedio 3,19 dólares por galón.
El estrecho de Ormuz, en el centro de la presión sobre los precios
El principal factor detrás de la suba se encuentra lejos de las estaciones de servicio estadounidenses. La interrupción del tráfico de petróleo a través del estrecho de Ormuz, provocada por la guerra contra Irán, alteró uno de los principales corredores energéticos del planeta y llevó al precio del crudo a niveles cercanos a los 90 dólares por barril.
Por el estrecho circulaba antes del conflicto cerca del 20% del petróleo mundial. La interrupción de ese flujo generó nuevas dificultades para los mercados internacionales y aumentó la incertidumbre sobre el abastecimiento energético.
La AAA advierte que el comportamiento de los precios resulta particularmente llamativo porque, en condiciones normales, la demanda de gasolina comienza a disminuir en esta época del año. Esa menor demanda suele contribuir a abaratar el combustible después de los meses de verano.
Esta vez, sin embargo, el descenso estacional no alcanza para compensar el encarecimiento del petróleo.
“Tras un mes de agosto de récord, este fin de semana del Día del Trabajo también va camino de marcar un máximo histórico en los precios del combustible”, señaló la organización.
El diésel también marca un máximo
La presión sobre el mercado energético no se limita a la gasolina. El precio promedio del diésel alcanzó este sábado los 5,88 dólares por galón, también un récord histórico.
El valor representa un aumento de alrededor del 60% respecto del mismo período de 2025, cuando el precio promedio era de 3,71 dólares.
La evolución del diésel tiene un impacto que va más allá de los conductores de vehículos particulares. Su precio afecta directamente al transporte de mercancías y, por esa vía, puede trasladarse a otros sectores de la economía.
La AAA atribuye el encarecimiento tanto a la guerra contra Irán como al conflicto en Ucrania y a sus consecuencias sobre las cadenas de suministro de combustibles.
La energía vuelve a presionar sobre la inflación
El encarecimiento de los combustibles también representa un desafío para la economía estadounidense. El aumento del precio de la energía contribuyó a llevar la inflación al 4,2% en mayo, aunque el indicador posteriormente descendió hasta el 3,4% en julio, acompañado por una moderación de los costos energéticos.
La evolución del petróleo será, por tanto, uno de los factores que determinarán si esa tendencia puede mantenerse durante los próximos meses.
El escenario internacional tampoco ofrece demasiadas certezas. La guerra iniciada por Estados Unidos e Israel contra Irán lleva más de seis meses sin alcanzar el objetivo de provocar la caída del régimen iraní y, en respuesta, Teherán ha utilizado su capacidad para alterar el tránsito por el estrecho de Ormuz.
El resultado es un mercado energético sometido a una fuerte volatilidad, con consecuencias que llegan directamente a los consumidores estadounidenses.
Un verano más caro para los conductores
El nuevo récord se suma a un año en el que los precios de los combustibles ya habían mostrado una fuerte presión al alza.
Durante el fin de semana del Día de los Caídos, que marca de manera simbólica el comienzo del verano estadounidense, la gasolina alcanzó un promedio de 4,55 dólares por galón. El valor fue casi 1,40 dólares superior al registrado en 2025 y el más alto para esa fecha en cuatro años.
Ahora, al cierre de la temporada estival, los conductores enfrentan otro máximo histórico.
La particularidad de este nuevo récord es que llega en un momento en el que los precios deberían comenzar a moderarse por la menor demanda estacional. La persistencia de la crisis energética internacional, sin embargo, volvió a alterar ese patrón y convirtió al combustible en uno de los principales canales a través de los cuales la guerra está afectando la economía estadounidense.












