
La entidad destaca que el sector reúne más de 30 mil productores y genera 300 mil empleos.
SANTO DOMINGO.— La Confederación Nacional de Productores Agropecuarios (CONFENAGRO) llamó a garantizar la protección de la producción de arroz en República Dominicana, al respaldar las conversaciones que desarrolla el Gobierno dominicano con Estados Unidos sobre el tratamiento de este producto.
La organización consideró que el interés nacional y la protección de los sectores productivos deben ocupar un lugar central en cualquier entendimiento comercial, debido a la importancia del arroz para la alimentación y para la estructura productiva del país.
El presidente de CONFENAGRO, Wilfredo Cabrera, afirmó que el arroz no debe ser considerado únicamente como un producto comercial, debido a su peso en la dieta de los dominicanos, su impacto económico y su relación con la soberanía alimentaria.
La entidad recordó que el Decreto 693-24 reconoce al arroz como un producto sensible y establece que mantener una producción estable e ininterrumpida es fundamental para la soberanía y la seguridad alimentaria y nutricional.
CONFENAGRO también citó el artículo 54 de la Constitución dominicana, que establece la responsabilidad del Estado de promover el incremento de la productividad agropecuaria con el objetivo de garantizar la seguridad alimentaria.
Según Cabrera, el sector arrocero está integrado por más de 30 mil productores, mientras que su cadena productiva genera más de 300 mil empleos directos e indirectos.
“Los productores dominicanos necesitan estabilidad, reglas claras y condiciones que les permitan producir, invertir y planificar a largo plazo”, sostuvo el dirigente agropecuario.
La confederación advirtió que preservar la capacidad productiva nacional adquiere especial relevancia ante las experiencias registradas durante los últimos años, entre ellas la pandemia del COVID-19, los conflictos bélicos y las alteraciones experimentadas por las cadenas internacionales de suministro.
Para CONFENAGRO, esas situaciones demostraron que contar con capacidad para producir los propios alimentos constituye una garantía estratégica frente a eventuales crisis que puedan afectar el abastecimiento internacional.
La organización sostuvo que República Dominicana puede cumplir sus compromisos comerciales y mantener relaciones económicas sólidas con sus socios internacionales, pero planteó que ese proceso debe realizarse sin comprometer la producción nacional de un alimento considerado estratégico.
CONFENAGRO insistió en que la estabilidad del sector arrocero implica también preservar las condiciones necesarias para que los productores puedan continuar produciendo e invirtiendo a largo plazo, en beneficio de la seguridad alimentaria y la soberanía del país.












