
Líder de Esperanza Democrática cuestiona iniciativa y exige al PRM fijar postura
SANTO DOMINGO. El debate sobre migración y educación sumó este lunes un nuevo capítulo luego de que el presidente del Partido Esperanza Democrática (PED), Ramfis Domínguez Trujillo, entregara una carta abierta al presidente de la Cámara de Diputados, Alfredo Pacheco, en la que solicita el rechazo de la propuesta que busca establecer la enseñanza obligatoria del creole en el sistema educativo dominicano.
El dirigente político sostuvo que la iniciativa va más allá de una modificación académica y que, a su juicio, involucra aspectos directamente relacionados con la identidad nacional, la política migratoria y las prioridades educativas del país.
Durante su pronunciamiento, Domínguez Trujillo defendió el derecho de cualquier ciudadano a aprender el idioma que considere conveniente, pero rechazó que el Estado imponga su enseñanza de forma obligatoria en las aulas.
Según planteó, el sistema educativo dominicano debe concentrar sus esfuerzos en fortalecer áreas consideradas estratégicas para la formación de los estudiantes, entre ellas el español, el inglés, las matemáticas, las ciencias, la tecnología y las competencias digitales.
Asimismo, argumentó que la respuesta a los desafíos migratorios no debe traducirse en cambios dentro del currículo escolar. En ese contexto, recordó que la Constitución dominicana establece el español como idioma oficial del país y afirmó que las autoridades deben enfocarse en la aplicación de las leyes migratorias y en el fortalecimiento del control fronterizo.
El presidente de Esperanza Democrática también dirigió sus cuestionamientos hacia el oficialista Partido Revolucionario Moderno (PRM), organización a la que pertenece el legislador impulsor de la propuesta. Por ello, pidió una definición clara sobre si el proyecto responde únicamente a una iniciativa individual o si cuenta con respaldo dentro de sectores del oficialismo.
De igual manera, aprovechó para cuestionar los resultados de la política migratoria aplicada en los últimos años. En sus declaraciones, señaló que la presión migratoria continúa siendo uno de los principales desafíos para el Estado dominicano y consideró insuficientes las medidas implementadas hasta ahora para controlar la situación.
Más adelante, insistió en que República Dominicana y Haití mantienen relaciones de vecindad en una misma isla, pero cuentan con realidades históricas, culturales e institucionales distintas. En ese sentido, expresó que respetar la cultura haitiana no implica modificar la identidad nacional dominicana ni adaptar sus políticas educativas a las consecuencias de la migración irregular.
Finalmente, Domínguez Trujillo advirtió que el PED utilizará los mecanismos políticos, legislativos e institucionales que considere pertinentes para oponerse a cualquier intento de convertir la propuesta en ley, al tiempo que llamó a los diputados a rechazar de manera definitiva el proyecto cuando sea conocido en el Congreso Nacional.












