
Han pasado 53 años desde el golpe de Estado en Chile contra Salvador Allende. Los chilenos se reunieron en las calles de Santiago para conmemorar a las víctimas del golpe del general Augusto Pinochet, ocurrido el 11 de septiembre de 1973, quien instauró una dictadura militar que se extendió hasta 1990. Según organizaciones, durante este periodo más de 3.200 personas fueron asesinadas o desaparecidas, y unas 40.000 sufrieron violaciones de sus derechos humanos. Este año, la manifestación tiene un tono diferente, pues el presidente de ultraderecha, José Antonio Kast, decidió no organizar actos oficiales por primera vez y pidió a los chilenos mirar hacia el futuro, en lugar de permanecer atados a su historia.












