Las proteínas son las máquinas moleculares que la vida ha desarrollado para crear toda la materia orgánica que conocemos aquí en la Tierra. Desbloquear todo su potencial requiere que derivemos principios de ingeniería que hagan posible que nuevas ideas innovadoras, incluidas algunas que aún no podemos imaginar, sean alcanzables.
A medida que estos modelos se vuelven más capaces, ¿podría la IA diseñar eventualmente moléculas o funciones biológicas que funcionen, pero que los propios científicos no comprendan del todo? De ser así, ¿sería suficiente demostrar experimentalmente que funcionan y son seguras, o cree que también necesitamos comprender cómo y por qué funcionan?
La ciencia a menudo ha progresado por etapas, y vemos esto reflejado en cómo el aprendizaje automático ha impulsado el diseño de proteínas. El primer paso suele ser observar que algo funciona, y a menudo solo después comprendemos por qué. El aprendizaje automático es muy bueno en esa primera etapa: ha mejorado enormemente nuestra capacidad para observar patrones que pueden aprovecharse para el diseño biológico.
Una sólida evidencia experimental puede justificar el avance de los proyectos, pero una comprensión más profunda sigue siendo un objetivo importante tanto para nuestra investigación como para la indagación científica en general. Gran parte de lo que no podemos lograr hoy se debe a la falta de comprensión o de datos que definan los parámetros de cómo funcionan o no funcionan sistemas específicos. Este es el punto clave del programa de AI BioDesign.
¿Existen moléculas o funciones biológicas que, en su opinión, no deberían diseñarse, incluso si técnicamente fuera posible hacerlo? ¿Qué criterios deberían determinar dónde se sitúa ese límite?
David Baker: Las decisiones deben guiarse por un equilibrio entre los beneficios y los perjuicios potenciales. Las aplicaciones que abordan desafíos importantes en materia de salud, sostenibilidad o bienestar humano tienen argumentos sólidos para su desarrollo. Por el contrario, los diseños que generan riesgos significativos para la seguridad pública, la protección o el medio ambiente merecen un escrutinio más riguroso y, en algunos casos, restricciones claras.














