El CEO de Anthropic pidió frenar la IA y fueron los fabricantes de chips los que pagaron en Wall Street

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El fin de semana el consejero delegado de Anthropic, Dario Amodei, publicó un ensayo pidiendo frenar la IA, o más exactamente, desacelerar el ritmo al que mejoran las capacidades de los modelos. Este lunes Wall Street reaccionó, pero no como cuentan algunos titulares. Los fabricantes de chips cayeron con fuerza. Las empresas de software subieron.

La diferencia importa, porque explica qué está pasando de verdad en el mercado.

Qué dijo el ensayo que pide frenar la IA

El texto se titula «We Must Pace the Frontier» y Amodei lo publicó el sábado 12 de septiembre en su web personal. La frase central no admite mucha interpretación: debemos desacelerar el ritmo al que mejoramos las capacidades de los modelos de inteligencia artificial.

Conviene precisar algo que varios resúmenes están pasando por alto. No pide una moratoria, ni una pausa, ni prohibir nada. Pide administrar el ritmo para que la prevención de riesgos alcance al desarrollo. De hecho, Amodei se posiciona en contra del prohibicionismo y sostiene que no construir la tecnología priva a la humanidad de sus beneficios o la deja en manos de potencias autoritarias, mientras que construirla demasiado rápido es temerario.

Su propuesta se ordena en tres etapas. Primero, evaluadores independientes dentro de los laboratorios, con un acceso equivalente al de un empleado, algo a lo que Anthropic se compromete por su cuenta. Después, estándares comunes de seguridad entre laboratorios de países democráticos. Y por último, coordinación de esos gobiernos con los autoritarios sobre cumplimiento verificable.

Altman y Musk lo respaldaron

La reacción dentro de la industria llegó rápido y desde donde menos se espera, porque son competidores directos.

Sam Altman, de OpenAI, escribió en X que coincide con Amodei en la necesidad de administrar el ritmo, y añadió que ninguna presión competitiva justifica la imprudencia. Elon Musk, de xAI, fue más breve: dijo que Dario tiene razón.

Qué cayó y qué no

Aquí está el matiz que cambia la historia. La caída se concentró en el hardware y en la infraestructura de la inteligencia artificial, no en todo el sector tecnológico.

Entre los que retrocedieron durante la mañana del lunes aparecen Nvidia, alrededor de un 3 %; AMD, entre un 5 % y un 6 %; Intel, cerca de un 6 %; Micron, un 5 %; Marvell, entre un 6 % y un 7 %; y Broadcom, en torno a un 3 %. Fuera de Estados Unidos cayeron la surcoreana SK Hynix, la neerlandesa ASML y la taiwanesa TSMC. SoftBank, el conglomerado japonés con fuerte exposición al sector, se dejó más de un 10 %.

En cambio, Alphabet subió alrededor de un 1,4 % y Meta cerca de un 1 %. Y el software tuvo directamente una buena sesión: CrowdStrike, Palo Alto Networks, ServiceNow, Adobe y Workday avanzaron, en algunos casos más de un 5 %.

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Lo que se ve, por tanto, no es una huida del sector sino una rotación. Sale dinero de quienes fabrican la infraestructura y entra en quienes venden aplicaciones.

Los índices, con cifras en movimiento

Al cierre de esta edición la sesión seguía abierta, así que ninguna de estas cifras es definitiva. Durante la mañana el Nasdaq cotizaba entre un 0,8 % y un 1,3 % por debajo, el S&P 500 se movía entre el 0,56 % y el 0,8 %, y el Dow Jones apenas perdía un 0,3 %, unos 145 a 158 puntos.

Son descensos moderados. El viernes 11, además, los tres índices habían cerrado con subidas cercanas al 1 %.

El petróleo y la Fed pesan tanto como el debate sobre la IA

Atribuir toda la caída al ensayo sería cómodo, pero no es lo que dicen los analistas. Hay al menos dos fuerzas más actuando el mismo día.

La primera es el petróleo. El Brent subió entre un 3,6 % y un 4 % y superó los 108 dólares por barril, después de que un oleoducto saudí clave quedara fuera de servicio durante semanas tras un ataque la semana pasada. Los ataques hutíes contra buques en el Estrecho de Ormuz continúan. Daniela Hathorn, analista sénior de mercados de Capital.com, lo resumió diciendo que el petróleo vuelve a ser la mayor historia geopolítica, y que ese golpe alimenta directamente el asunto de las tasas.

La segunda es la Reserva Federal, que se reúne esta semana. Tras un dato de inflación de agosto por encima de lo esperado, los mercados de futuros descuentan con una probabilidad cercana al 85 % una subida de 25 puntos básicos el miércoles. El oro, sensible a ese escenario, también bajó.

Conviene añadir un dato de contexto: el S&P 500 encadenaba su quinta caída en seis sesiones. La debilidad venía de antes del ensayo.

No es la primera vez este año

Quien siga el mercado reconocerá el patrón, porque 2026 lleva varios episodios parecidos y algunos fueron bastante más severos que el de hoy.

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En febrero, los temores sobre una burbuja de la inteligencia artificial provocaron una venta masiva en las grandes tecnológicas. En junio, un informe del Bank of America Institute según el cual apenas el 3 % de los clientes del banco pagaba por servicios de inteligencia artificial hundió al Nasdaq más de un 2 %. Y a finales de julio, las acciones de semiconductores perdieron en conjunto más de un billón de dólares.

Visto así, la sesión del lunes es el cuarto capítulo de una discusión que lleva meses abierta, no un acontecimiento aislado.

Qué viene ahora

Neil Wilson, analista de Saxo, apuntó que una desaceleración coordinada amenazaría la tesis de inversión del sector, y que los analistas ya están calculando su impacto probable sobre beneficios y valoraciones.

No todos comparten el diagnóstico. Brian Jacobsen, estratega económico jefe de Annex Wealth Management, advirtió que los argumentos más sólidos a favor de la cautela son los que se apoyan en evidencia y no en el miedo, y pidió desconfiar también de las empresas ya establecidas que buscan proteger su posición.

La próxima señal concreta llega el miércoles con la decisión de la Reserva Federal. Mientras tanto, la conversación sobre a qué velocidad debe avanzar la inteligencia artificial acaba de pasar de los laboratorios a las pantallas de cotización.

Para contexto sobre el sector puede consultarse lo que Meta ofrece en formación de inteligencia artificial, la integración de Gemini en la nueva Siri de Apple y el lanzamiento de iOS 27. El ensayo original está publicado en la web personal de Dario Amodei.

El CEO de Anthropic pidió frenar la IA y fueron los fabricantes de chips los que pagaron en Wall Street