
Conflictos en Ucrania, Medio Oriente y disputa EE. UU.-China elevan alertas
Conflictos internacionales amenazan con impactar precios e importaciones en República Dominicana
La creciente inestabilidad geopolítica en Europa y Oriente Medio, junto con la intensificación de la guerra comercial entre Estados Unidos y China, podría traducirse en mayores costos para la economía dominicana, especialmente en combustibles, alimentos y productos importados. Así lo advirtió el politólogo y analista internacional Juan González, quien alertó sobre los efectos que estas crisis podrían generar en países altamente dependientes del comercio exterior como República Dominicana.
Durante una entrevista en el programa Propuesta de la Noche, conducido por el periodista Manuel Jiménez y transmitido por Teleimpacto, González sostuvo que el escenario internacional atraviesa una fase de creciente tensión, marcada por disputas geopolíticas que van mucho más allá de los conflictos visibles.
El especialista señaló que la guerra entre Rusia y Ucrania se ha convertido en el símbolo de una confrontación más amplia entre Moscú y Europa, con Alemania y el Reino Unido desempeñando un papel central en el respaldo político, financiero y militar a Kiev.
La guerra en Ucrania entra en una etapa decisiva
Según González, la política de Estados Unidos hacia el conflicto ha experimentado cambios bajo la administración del presidente Donald Trump, quien ha planteado que Washington no continuará suministrando armamento de manera gratuita a Ucrania, dejando en manos de los países europeos la compra de ese equipamiento.
El académico observó que esta posición ha alimentado interrogantes sobre la relación entre Trump y el presidente ruso Vladímir Putin, especialmente por las diferencias en el tratamiento de las acciones militares de ambas partes.
A su juicio, detrás de esta estrategia también existe un interés geopolítico de largo plazo: evitar una mayor consolidación de la alianza entre Rusia y China, considerada por sectores republicanos como uno de los principales desafíos para Estados Unidos.
González afirmó además que el conflicto, próximo a cumplir cinco años, comienza a mostrar señales de desgaste para Rusia. Explicó que, tras registrar un crecimiento económico superior al 4 % durante 2023 y 2024, la economía rusa ha entrado en una fase de desaceleración.
Preocupa una posible escalada en Europa
El analista expresó inquietud por el incremento de incidentes relacionados con drones rusos en territorio de países miembros de la OTAN y por el aumento de las tensiones entre Moscú, Berlín y Londres.
En ese contexto, destacó el proceso de fortalecimiento militar que desarrolla Alemania. Citando datos del Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo (SIPRI), indicó que el país europeo destinó alrededor de US$114,000 millones al gasto militar y podría elevar esa cifra hasta cerca de US$200,000 millones hacia 2030.
Para González, esta transformación refleja la magnitud de una confrontación geopolítica que trasciende las fronteras ucranianas y tiene implicaciones para el equilibrio de poder en Europa Oriental y los Balcanes.
Medio Oriente añade presión al comercio mundial
Otro de los focos de preocupación señalados por el especialista es la situación en Yemen, donde los rebeldes hutíes han fortalecido su presencia en zonas cercanas al estratégico estrecho de Bab el-Mandeb.
González explicó que esa vía marítima es una de las más importantes para el comercio global, ya que conecta el canal de Suez con mercados de Europa y Asia. Cualquier interrupción obliga a las embarcaciones a rodear África, aumentando significativamente los costos logísticos.
A esto se suma el ataque contra el oleoducto Este-Oeste de Arabia Saudí, una infraestructura clave para las exportaciones petroleras del reino.
Según el analista, una reducción del flujo comercial o de las exportaciones de crudo podría provocar nuevas presiones inflacionarias a escala internacional y empujar al alza los precios de la energía.
Guerra comercial abre riesgos, pero también oportunidades
González advirtió que la disputa comercial entre Washington y Pekín sigue reconfigurando las cadenas globales de suministro. Explicó que Estados Unidos ha impuesto aranceles a decenas de países bajo la sospecha de que sirven como plataformas para el reenvío de productos chinos hacia su mercado.
No obstante, considera que este escenario también puede generar oportunidades para República Dominicana. Entre ellas destacó la posibilidad de integrarse a la cadena de suministro tecnológica estadounidense a través del ensamblaje y empaquetado de semiconductores.
En ese sentido, valoró la importancia del Decreto 324-24, que declara de prioridad nacional el desarrollo de esta industria, y sugirió fortalecer alianzas con países como Costa Rica y atraer inversiones procedentes de Taiwán.
Un escenario global con efectos locales
Para González, la combinación de conflictos militares, tensiones comerciales y riesgos sobre las rutas energéticas internacionales configura un panorama de incertidumbre que podría reflejarse en mayores costos para las economías importadoras.
En el caso dominicano, advirtió que un aumento sostenido de los precios del petróleo podría repercutir no solo en los combustibles, sino también en productos alimenticios, servicios y bienes de consumo. Ante ese contexto, sostuvo que el país debe prepararse para aprovechar las oportunidades que surjan del nuevo escenario internacional, sin perder de vista los riesgos que representan las crecientes tensiones globales.












