“Instagram se basa en tres pilares: un diseño adictivo, la conexión con desconocidos y la recompensa por comportamientos exhibicionistas, performativos o agresivos”, dijo Arturo Béjar, ingeniero mexicano y exempleado de Facebook, en una reciente entrevista con The Guardian. Béjar volvió a acusar a Mark Zuckerberg de conocer los riesgos que enfrentan los menores de edad en Instagram y de no hacer lo suficiente para protegerlos.
Béjar conoce de primera mano el funcionamiento de Meta y ha sido testigo en procesos judiciales contra la compañía por los riesgos de sus plataformas para los menores. Se incorporó a Facebook en 2009 y ocupó un puesto de liderazgo en ingeniería y seguridad, donde desarrolló herramientas para combatir el acoso y proteger a los usuarios. Abandonó la empresa en 2015, pero regresó en 2019 como consultor de bienestar de Instagram.
El mexicano sostuvo que Zuckerberg priorizaba el crecimiento de sus plataformas sobre la seguridad de los usuarios. Según contó, las decisiones del empresario estaban guiadas por métricas y resultados, incluso al abordar problemas graves. Béjar aseguró que nunca lo vio mostrar empatía ante el sufrimiento de los usuarios ni interés por remediarlo, y que su principal motivación parecía ser superar a sus competidores.
La larga lucha de Béjar vs Zuckerberg
El 5 de octubre de 2021, Béjar envió un correo a Zuckerberg y otros ejecutivos de Facebook con resultados de una investigación interna. Los datos iniciales indicaban que el 24.4% de los usuarios de Instagram de entre 13 y 15 años había recibido insinuaciones no deseadas y el 21.8% había sufrido acoso durante la semana anterior. Además, el 51% de los encuestados había experimentado alguna situación negativa. La primera estimación fue revisada posteriormente al 13%. Según contó a The Guardian, Zuckerberg nunca respondió.
Dos años después, el 7 de noviembre de 2023, Béjar terminó convirtiéndose en denunciante de Meta, incluso compareció ante el Senado de Estados Unidos para denunciar públicamente la falta de medidas de protección para los adolescentes en Instagram. Durante su testimonio, sostuvo que los directivos de Meta conocían estos problemas desde hace años, pero habían decidido no investigarlos ni abordarlos adecuadamente. También aseguró que algunas de sus recomendaciones para mejorar la seguridad de los menores habían sido ignoradas.
En su nueva entrevista, Béjar volvió a responsabilizar a Zuckerberg. Aseguró que Meta tiene los recursos necesarios para transformar sus mecanismos de seguridad en apenas seis meses si su director ejecutivo decidiera priorizar la protección de los menores. Sin embargo, considera que su negativa a impulsar esos cambios determina la cultura de la compañía.
En agosto de 2026, Béjar declaró contra Meta durante un juicio en California impulsado por fiscales generales de 29 estados de Estados Unidos, que acusaban a la compañía de diseñar plataformas adictivas y perjudiciales para menores. Durante su testimonio afirmó: “Simplemente no se puede confiar en Mark Zuckerberg cuando se trata de menores”. Dos días después, Meta alcanzó un acuerdo judicial de hasta 16,700 millones de dólares, aunque negó haber cometido irregularidades.
Ante las declaraciones recogidas por The Guardian, un portavoz de Meta defendió las medidas implementadas durante la última década para proteger a los adolescentes y ofrecer mayor control a sus padres. Entre ellas destacó las cuentas para adolescentes, que incorporan configuraciones de protección predeterminadas.















