Bose compra Skullcandy y tiene una buena razón

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Bose, gigante del sector del audio desde hace mucho tiempo, anunció que va a adquirir Skullcandy, la marca conocida por sus audífonos con graves potentes. Skullcandy seguirá siendo una empresa independiente dentro de la división de audio de consumo premium de Bose y mantendrá su sede en Park City, Utah.

La adquisición no es ninguna sorpresa

Bose ha aportado su experiencia en audio a Skullcandy durante el último año en el marco de su programa de licencias Sound by Bose. Skullcandy diseña los audífonos y luego colabora con Bose en lo relativo al audio. La colaboración comenzó con los Skullcandy Method 360 ANC en 2025 y, más recientemente, con los Crusher 1080 ANC en julio.

Cuando WIRED habló con el CEO de Skullcandy, Brian Garofalow, en julio sobre esta colaboración, Garofalow destacó la capacidad de la empresa, fundada hace 23 años, para crear comunidad y cultura, concretamente en torno a la comunidad de los deportes de tabla (el primer producto de Skullcandy se diseñó en un telesilla de esquí). Sin embargo, admitió que la empresa no era «la mejor en la parte de ingeniería de la innovación de productos».

Esta no es la primera adquisición de Bose en el sector del audio. Bose adquirió McIntosh Group, propietaria de las marcas de audio de lujo McIntosh Laboratory y Sonus Faber, en 2024. Pero parece que lo que busca Bose es la conexión de Skullcandy con su comunidad.

«¿Qué representa la marca? ¿Tiene algún significado para los consumidores? ¿Es relevante para un grupo de consumidores al que de otro modo no llegaríamos? Si pensamos en McIntosh, Sonus Faber y Skullcandy, todas encajan en ese ámbito. Skullcandy nos da acceso a una base de clientes que creemos que se nos escapa con la marca Bose», explica la CEO de Bose, Lila Snyder, a WIRED.

Audífonos de Bose

Los audífonos con cable y cancelación de ruido de Bose son los primeros de la marca desde 2015, inspirados directamente en los gustos de los adolescentes. WIRED los pone a prueba.

Skullcandy permanecerá en su sede

Por eso Bose no tiene planes de trasladar Skullcandy fuera de Park City, Utah, pues es el epicentro de la cultura de los deportes de tabla. «Queremos asegurarnos de estar justo en el corazón de todo ello, tal y como siempre han estado», indica Snyder. Los productos de Skullcandy también son asequibles, lo que permite a Bose competir en ambos extremos del mercado.

Como crítico de audífonos de WIRED, me parece una combinación extraña la de Bose y Skullcandy. En el ámbito del audio de consumo, Bose fue pionera en la cancelación activa de ruido (ANC) y mantiene ese legado con productos líderes en ANC como los Bose QuietComfort Ultra (2ª generación) y los Bose QuietComfort Ultra Earbuds (2ª generación). Por su parte, Skullcandy ha sido a menudo objeto de burlas en lo que respecta a la calidad de audio. Tiene fama de ofrecer un sonido regular, audífonos en los que los graves predominan por encima de todo y una estética llamativa y atrevida.

Las colaboraciones recientes han empezado a cambiar esas percepciones: WIRED otorgó a los Method 360 ANC una calificación de 8/10, destacando su buena calidad de sonido y la cancelación de ruido activa (ANC) en relación con su precio. Snyder afirma que esos auriculares y la reciente colaboración con Crusher son solo la punta del iceberg: «Es el comienzo de lo que creemos que podemos lograr juntos».

Tengo mucha curiosidad por saber qué nos deparará Skullcandy a continuación, ya sean audífonos u otros productos. Sea como sea, veremos si el poderío acústico de Bose puede proporcionar a la marca ese cambio de imagen definitivo que lleva tanto tiempo buscando.

Artículo publicado originalmente en WIRED.com. Adaptado por Alondra Flores.

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