
Luiz Inácio Lula da Silva ganó el balotaje Brasil 2026 y seguirá al frente del país más grande de América Latina. El Tribunal Superior Electoral declaró ganador al presidente este domingo 25 de octubre, con 51,75% de los votos válidos frente a 48,25% del senador Flávio Bolsonaro, en la segunda vuelta de las elecciones de Brasil. Lula gana cuarto mandato con una remontada sin precedentes desde el regreso de las elecciones directas en 1989: es el primer candidato que pierde la primera vuelta y termina ganando el balotaje presidencial.
Al momento de la proclamación, con 98,27% de las secciones totalizadas, Lula sumaba 63.049.525 votos frente a 58.795.080 de Flávio Bolsonaro, una diferencia de más de 4,2 millones de votos que las secciones restantes ya no podían revertir. Los votos en blanco fueron 1,11% y los nulos 2,12%.
Lula, de 80 años, cumple 81 el martes 27 de octubre. Gobernó Brasil entre 2003 y 2010, regresó a la Presidencia en enero de 2023 tras vencer a Jair Bolsonaro en las elecciones de Brasil de 2022, y en enero de 2027 iniciará el cuarto mandato de Lula. Ningún otro brasileño había gobernado el país cuatro veces.
Lula gana cuarto mandato y hace historia en Brasil
El presidente votó en São Bernardo do Campo, la ciudad industrial donde comenzó su carrera como líder sindical, y tras conocerse el resultado dijo que le debía la elección «solamente al pueblo brasileño, que fue un ejército de la democracia». Con este triunfo, Lula gana cuarto mandato y lo hace contra el pronóstico de la véspera: la última encuesta Datafolha, publicada el sábado, daba a Flávio Bolsonaro 51% y a Lula 49% de los votos válidos, un empate técnico dentro del margen de error de dos puntos.
La biografía de Lula explica parte del resultado. Obrero metalúrgico y fundador del Partido de los Trabajadores en 1980, llegó a la Presidencia en 2002 y ganó la reelección en 2006. Tras pasar 580 días en prisión por una condena que el Supremo Tribunal Federal anuló en 2021, volvió a ganar en 2022 y ahora suma un cuarto período. En su tercer mandato, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) sacó a Brasil del Mapa del Hambre y las muertes violentas cayeron a su nivel más bajo desde 2012, según el Foro Brasileño de Seguridad Pública.
En la recta final, Lula cerró la campaña con caravanas multitudinarias en varias ciudades, incluida una en la avenida Augusta de São Paulo el sábado, mientras las encuestas lo daban por debajo de Flávio Bolsonaro.
La noche en que el escrutinio se dio vuelta
El conteo se movió toda la noche en una sola dirección. Flávio Bolsonaro encabezó los primeros parciales, pero Lula pasó al frente a medida que avanzaba la totalización y su ventaja se amplió con la llegada de los votos del noreste, su bastión tradicional. La encuestadora Datafolha proyectó la victoria de Lula durante el conteo, antes de la proclamación oficial.
El balotaje Brasil 2026 tuvo una jornada con prórroga de dos horas ordenada por el ministro del Supremo Tribunal Federal Cristiano Zanin, por fallas del transporte público en Salvador, Feira de Santana y Lauro de Freitas, en Bahía. El Tribunal Superior Electoral suspendió la difusión de resultados parciales hasta el cierre de las urnas y la retomó después. La campaña de Lula había pedido la extensión para esos municipios y nueve estados más; la de Flávio Bolsonaro, para 17 municipios de São Paulo, Paraná y Santa Catarina afectados por las lluvias.
La abstención rondó el 19%, por debajo del 21% registrado en la primera vuelta, cuando uno de cada cinco electores no acudió a las urnas.
Del 4 de octubre al 25: la remontada de 2,2 millones
En la primera vuelta del 4 de octubre, Flávio Bolsonaro había terminado primero con 47,03% de los votos válidos (56.104.268) frente a 45,16% de Lula (53.876.617). La diferencia fue de unos 2,2 millones de votos, una de las menores entre los dos primeros en una primera vuelta desde la redemocratización. Fue la segunda vez consecutiva que las elecciones de Brasil se definieron en balotaje, tras el de 2022.
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Flávio Bolsonaro, senador del Partido Liberal e hijo mayor del expresidente Jair Bolsonaro, hizo campaña con el endurecimiento contra el crimen organizado y una agenda conservadora, y prometió buscar indultos para su padre y otros condenados por el asalto a las sedes de los poderes en enero de 2023. Su partido quedó como la mayor fuerza en la Cámara de Diputados tras la primera vuelta.
Lula hizo campaña con la defensa de la soberanía, los programas sociales y el apoyo al ingreso de los hogares. En la Asamblea General de la ONU, en septiembre, había dicho que «Brasil no cabe en el patio trasero de nadie».
Los candidatos eliminados en la primera vuelta sumaron cerca de 7,8% de los votos válidos y su electorado fue uno de los campos de batalla de las tres semanas entre vueltas. Augusto Cury y Renan Santos, tercero y cuarto con 6,1 millones de votos combinados, dijeron que no respaldarían a ninguno de los dos finalistas, mientras Ronaldo Caiado, quinto con 2,6 millones, anunció su apoyo a Flávio Bolsonaro el 6 de octubre. Datafolha ya había proyectado la victoria de Lula cuando el conteo rondaba el 80% de las secciones, según reportó Al Jazeera.
Qué sigue para Brasil
El cuarto mandato de Lula comenzará el 5 de enero de 2027, una fecha nueva: una reforma constitucional movió la posesión del 1 de enero al 5. Será 24 años después de que asumiera por primera vez, en 2003.
El balotaje Brasil 2026 se cerró sin que el equipo de Flávio Bolsonaro hubiera reconocido públicamente el resultado al momento de la proclamación, y con un Congreso adverso para el nuevo gobierno: el Partido Liberal quedó como la mayor bancada en la Cámara de Diputados y ganó terreno en el Senado.
La totalización final, con el total de votos de cada candidato, blancos, nulos y abstenciones, debe consultarse en el sistema oficial del Tribunal Superior Electoral. El cuarto mandato de Lula comenzará el 5 de enero de 2027 con ese mapa político: un presidente reelecto por más de 63 millones de votos y un Congreso donde la oposición tiene la bancada más grande.











