Fumar es una de las peores cosas que puedes hacer por tu salud, lo que ha impulsado una tendencia a comparar cualquier cosa que pueda ser potencialmente perjudicial para la salud con el tabaco. La Coca-Cola Light es el último producto en recibir la etiqueta de «nuevo tabaco», y en las redes sociales la gente la llama «el cigarro de los millennials».
«Es la hora de mi pausa para el cigarro millennial del viernes por la tarde: una Coca-Cola Light grande. Es el ‘gustito’ de la semana», anunció Kelly Sites en una publicación de TikTok.
Algunas personas incluso imitan el gesto de fumar mientras beben con un popote o pitillo para reforzar aún más el efecto. También conocida como «cigarro de refrigerador», la idea de beber a sorbos una Coca-Cola Light como si fuera una pausa para fumar parece haber llegado para quedarse.
Cada vez son más los estudios que sugieren que beber refrescos con regularidad, light o no, no es muy bueno para la salud, pero ¿es realmente tan malo como fumar un cigarrillo? Hemos consultado a dos dietistas para averiguarlo.
¿Cómo afectan los refrescos light al organismo?
No hay estudios que analicen específicamente el impacto de la Coca-Cola Light en el organismo. En su lugar, los investigadores suelen estudiar los edulcorantes utilizados en los refrescos light o los hábitos generales de consumo de refrescos y los comparan con datos sobre la salud. «La preocupación de la que se habla habitualmente es el edulcorante artificial, normalmente el aspartamo o el acesulfamo potásico», explica Scott Keatley, dietista registrado y cofundador de Keatley Medical Nutrition Therapy. El aspartamo es el edulcorante utilizado en la Coca-Cola Light.
«Desde el punto de vista mecánico, estos edulcorantes no elevan el azúcar en sangre, no aumentan la insulina y no aportan calorías», continúa Keatley, señalando que no se ha encontrado ninguna relación entre el consumo de Coca-Cola Light (o cualquier refresco light) y el cáncer en las cantidades en que la mayoría de la gente los bebería.
Sin embargo, hay algunos datos que sugieren que el consumo de edulcorantes bajos en calorías o sin calorías, como los que se encuentran en los refrescos light, no es muy beneficioso para la salud. Un artículo de investigación publicado en la revista Neurology en septiembre analizó datos sobre salud y alimentación de casi 13,000 personas y descubrió que quienes consumían habitualmente edulcorantes bajos en calorías o sin calorías, como el aspartamo, presentaban una tasa acelerada de deterioro cognitivo en comparación con quienes no los consumían habitualmente.
Una revisión científica de 21 estudios publicada en 2023 reveló que cantidades «excesivas» de refrescos light pueden tener un impacto negativo en la salud mental y física, y aumentar el riesgo de complicaciones de la diabetes. Los investigadores también relacionaron el hábito de consumir refrescos light con un envejecimiento celular más rápido.
«Comparar una Coca-Cola Light con fumar es excesivo», aseguran los dietistas
«Sí, los refrescos endulzados de forma tradicional no tienen ningún valor nutricional, pero eso no significa que vayan a causar un daño inminente e irrevocable en el momento en que te los bebes; lo mismo ocurre con los refrescos light«, explica Lisa Moskovitz, dietista registrada (RD), nutricionista certificada (CDN), directora ejecutiva de NY Nutrition Group y autora de The Core 3 Healthy Eating Plan. No obstante, Moskovitz señala que hay efectos secundarios a corto plazo que hay que tener en cuenta, como la hinchazón, el reflujo y la dificultad para dormir debido al contenido de cafeína.
También señala que existe la posibilidad de que el consumo de refrescos light y normales tenga otras consecuencias, como cambios de peso, problemas digestivos y problemas dentales. Pero esto depende de varios factores, entre ellos la frecuencia con la que se consumen, el historial médico, la genética y otros factores relacionados con el estilo de vida, afirma Moskovitz.













