España afronta el tercer día de luto nacional mientras 34 heridos del accidente de Urda siguen hospitalizados

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15 de los heridos permanecen en Cuidados Intensivos. 

El número total de personas hospitalizadas por el accidente ferroviario ha descendido a 34, después de que desde el pasado miércoles 28 de octubre se hayan concedido 76 altas y los hospitales de Castilla-La Mancha hayan atendido a un total de 110 heridos.

De los pacientes que permanecen ingresados este sábado, otros 19 reciben atención en planta.

El Hospital Universitario de Toledo concentra el mayor número de afectados, con 18 pacientes hospitalizados: ocho en la UCI y diez en camas convencionales. En el Hospital Mancha Centro de Alcázar de San Juan continúan ingresadas nueve personas, tres de ellas en cuidados intensivos. El Hospital de Ciudad Real atiende a seis heridos, repartidos entre tres pacientes en la UCI y tres en planta, mientras que otra persona permanece en cuidados intensivos en Albacete.

Archivo: un miembro del clero observa mientras los familiares esperan noticias de sus seres queridos, tras la colisión de dos trenes de alta velocidad entre las localidades de Mora y Orgaz, en Urda, España, el 28 de octubre de 2026.
Archivo: un miembro del clero observa mientras los familiares esperan noticias de sus seres queridos, tras la colisión de dos trenes de alta velocidad entre las localidades de Mora y Orgaz, en Urda, España, el 28 de octubre de 2026. © Reuters/Susana Vera

La evolución del balance hospitalario supone uno de los pocos signos de mejora tras una tragedia que mantiene a España conmocionada por la magnitud de las pérdidas humanas.

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Las familias siguen esperando noticias

Mientras los hospitales continúan atendiendo a los heridos, alrededor de 60 familiares de personas desaparecidas permanecen en la Casa de Ejercicios El Buen Pastor, en Toledo, a la espera de conocer el destino de sus seres queridos.

La responsable del centro, Marta Gómez, describió a Radio Televisión Española una situación marcada por el dolor, aunque destacó también la serenidad y la paciencia de las familias durante unos días que calificó de especialmente difíciles.

Un equipo de 27 profesionales presta apoyo psicológico a los familiares. El número de personas concentradas en el centro ha comenzado a disminuir después de que algunas hayan recibido comunicaciones de la Guardia Civil y hayan podido regresar a sus domicilios.

La instalación permanecerá abierta mientras sea necesario para atender a las familias que todavía esperan noticias.

Entretanto, el Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Toledo y Ciudad Real ha completado ya las 69 autopsias correspondientes a las víctimas mortales del accidente confirmadas hasta el momento.

Por ahora, las autoridades han identificado a 36 de los fallecidos y han comunicado formalmente 27 de esas identificaciones a sus familias. Entre estas últimas se encuentran 18 hombres y nueve mujeres.

El proceso de identificación continúa siendo una de las principales prioridades para los equipos desplegados tras el accidente, mientras decenas de familiares siguen pendientes de una confirmación oficial.

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Continúan la retirada de los trenes: un fallo técnico y una decisión bajo investigación

En la zona cero del accidente continúan los trabajos de la Guardia Civil, así como las operaciones para retirar los trenes siniestrados y preservar las pruebas necesarias para esclarecer lo ocurrido.

La investigación se centra, entre otros elementos, en la caída del sistema de seguridad LZB en un tramo de la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla y en la posterior gestión de la circulación ferroviaria desde el Centro de Regulación y Control de Adif en Atocha, Madrid.

Según la cronología expuesta por el ministro de Transportes, Óscar Puente, el sistema LZB dejó de funcionar a las 8:31 horas del miércoles, lo que obligó a operar en las denominadas condiciones degradadas y a recurrir a sistemas de respaldo.

Minutos después, el Centro de Control autorizó la reanudación de la marcha del AVE 2080, mientras un tren de Iryo permanecía detenido en la misma línea al no poder continuar su trayecto. El Iryo informó posteriormente de que seguía sin poder reanudar la marcha.

El AVE avanzó durante varios kilómetros y alcanzó una velocidad superior a los 160 kilómetros por hora antes de colisionar con el otro tren a las 8:53 horas, según el relato oficial basado en los registros disponibles.

Se utilizan grúas en el lugar de la colisión, un día después de que dos trenes de alta velocidad chocaran entre las localidades de Mora y Orgaz, cerca de Toledo, España, el 29 de octubre de 2026.
Se utilizan grúas en el lugar de la colisión, un día después de que dos trenes de alta velocidad chocaran entre las localidades de Mora y Orgaz, cerca de Toledo, España, el 29 de octubre de 2026. © Reuters/Susana Vera

Las pesquisas deberán determinar por qué se produjo la caída del sistema LZB y si la gestión posterior de la circulación ferroviaria cumplió los protocolos establecidos para este tipo de situaciones.

El sistema LZB, instalado específicamente en la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla, deberá ser analizado para determinar las causas exactas de su fallo. La empresa propietaria de la tecnología, Hitachi, necesitará la autorización judicial correspondiente para acceder a determinados registros relacionados con la incidencia.

Puente ha señalado que este tipo de fallos no son desconocidos en la red ferroviaria, aunque ha defendido la fiabilidad general del sistema. Al mismo tiempo, reconoció que la autorización para que uno de los trenes reanudara la marcha en las circunstancias registradas fue una decisión “a todas luces errónea”, si bien evitó calificar formalmente lo sucedido como un error humano.

La investigación deberá establecer ahora responsabilidades y determinar si la tragedia fue consecuencia de un fallo técnico, de decisiones operativas posteriores o de una combinación de factores.

Una tragedia que golpea la confianza en los trenes de alta velocidad

El accidente de Urda se ha convertido, con 69 víctimas mortales por el momento, en el siniestro más grave en la historia de la alta velocidad ferroviaria española.

La tragedia se produce, además, en un año especialmente duro para el sistema ferroviario de alta velocidad en el país, después del accidente ocurrido en enero en Adamuz, en la provincia de Córdoba, que dejó 46 fallecidos.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha reconocido que la confianza en el sistema ferroviario ha quedado dañada tras los acontecimientos. El Ejecutivo y las autoridades ferroviarias afrontan ahora el desafío de esclarecer las causas del accidente, atender a las víctimas y sus familias y recuperar la confianza de los usuarios.

Restos esparcidos en el lugar de la colisión donde chocaron trenes de alta velocidad, entre las localidades de Mora y Orgaz, cerca de Toledo, España, el 30 de octubre de 2026.
Restos esparcidos en el lugar de la colisión donde chocaron trenes de alta velocidad, entre las localidades de Mora y Orgaz, cerca de Toledo, España, el 30 de octubre de 2026. © Reuters/Violeta Santos Moura

Mientras tanto, España vive este sábado su tercera jornada de luto nacional. Las banderas ondean a media asta y el país mantiene la mirada puesta en los hospitales, en las familias que todavía esperan respuestas y en una investigación cuyas conclusiones serán determinantes para comprender cómo pudo producirse una de las mayores tragedias ferroviarias de su historia reciente.

Con EFE y medios locales

España afronta el tercer día de luto nacional mientras 34 heridos del accidente de Urda siguen hospitalizados